lunes, 16 de abril de 2012

Escena IV.


 Cancion que acompaña al capitulo

Los ojos de Jared se abrieron como platos durante una milésima de segundo, luego se incorporó sobre los codos, consciente en todo momento de cuán de apetecible debía de estarlo viendo Lassiter.

-¿No me darás un masaje? Bueno, puede que con todo ese rollo gótico de mierda las manicuras negras sean lo tuyo, pero a mí-sacudió la cabeza y lo miró con su mejor sonrisa de chico malo-no me van las cosas tan femeninas, ¿sabes?-comentó poniendo el doble sentido sobre la mesa.


-¿Gótico? ¿Tengo pinta de gótico? Esas nenazas que disfrutan con poemas románticos y piensan todo el día en cómo alejarse del sol y venerar a los vampiros no se parecen en nada a mí-meneó la cabeza de lado a lado-Y tú que te habías redimido a mis ojos al escuchar a Amon Amarth. Nah, acabas de caerte del pedestal…otra vez-disparó la pulla-Tocado y hundido-dijo con aire de suficiencia mientras se acomodaba cuidadosamente a su lado sobre el colchón.

Jared se carcajeó, reconociendo al instante la referencia a su Caída.



-Estoy lejos de cualquier tipo de redención, angelito. Así que escuchas metal-dijo con más interés.

-Que yo escuche metal es más lógico que lo hagas tú- levantó una ceja- ¿Has visto cómo vistes?...Un punto menos a favor del oscuro.


Lassiter deslizó su mirada de nuevo sobre el pecho desnudo de Jared. Sí, se le hacia la boca agua pensando en cómo se sentiría su piel bajo sus dedos o su lengua ¿para qué luchar con lo evidente? Intentó consolarse mentalmente y volvió a repetirse: es sólo sexo, luego puedes matarle si hace falta.

***

Jared había abierto la boca para contestar cuando vio la manera en que Lassiter le estaba mirando y cambió de parecer sobre lo que iba a decir.



-Lo que importa es lo de debajo de la ropa, ¿no?- sintió como sus colmillos se alargaban y comenzaba a ponerse duro- Si sigues mirándome así, el que va a darte "cosas que no son masajes" seré yo-le dijo con voz ronca.



Lassiter se rió en voz alta y le miró con los ojos entrecerrados. Eso fue todo lo que necesitó para sentir que tenía vía libre. No supo bien cómo pasó, pero su polla y su cuerpo tomaron las riendas de todo su cuerpo. Miró a Jared en actitud depredadora y en un parpadeo colocó su rostro sobre el de él, separados apenas un par de centímetros.


-Seamos claros, Jared-, susurró casi en su boca-Tú sabes lo que mi cuerpo me está pidiendo ahora como yo veo lo que el tuyo te pide a ti-deslizó sus ojos un poco hacia abajo y confirmó que ahí estaba el gran bulto en los pantalones del ángel-La pregunta es si dejamos a nuestros cuerpos dominar nuestra mente o hacemos como si nada ocurriera y seguimos dándonos de ostias para liberar la tensión. Las dos cosas me van bien.



Jared no sabía si sonreírse a sí mismo o si cagarse en sus muertos, pero dejó que su cuerpo tomara el control, tal como había dicho Lassiter. Si el tipo quería claridad, él iba a dársela. Con un gruñido cogió la mano del ángel y la puso sobre su erección. Necesitaba que le tocara y eso lo asustaba, iba más allá de algo físico, hacía muchísimo que no le pasaba y.... tenía que dejar de pensar.


-Tócame-susurró contra sus labios.



Lassiter se sonrió satisfecho, manteniendo la distancia de milímetros entre ellos. Ambos podían notar la respiración del otro y se miraban retándose. Su mano apretó contra la entrepierna de Jared, fuerte y duro, logrando sacar un siseo de los labios del oscuro.


Lassiter notaba como su propia polla crecía hasta límites que creía que no conocía, aunque quizás también influía el hecho de que a estas alturas nunca llevaba los pantalones puestos.



Podía besarle, pero de momento decidió no hacerlo... Su mano se apartó de la tela de su pantalón y, expertamente, desabrochó el primer botón del, metiéndose debajo de la tela, notando inmediatamente el calor y la tibieza de la longitud de Jared. ¡Joder! El mero contacto con esa piel aterciopelada le hizo casi reventar en sus propios pantalones, le costó todo su autocontrol y una respiración profunda el no hacerlo. Agradeció enormemente todos eso años de prácticas de sexo tántrico en el Nepal...


- Tan duro y tan caliente, Jared. Dime ¿Qué quieres ahora?-susurró en su boca.


Jared puso los ojos en blanco al sentir la mano de Lassiter sobre su sexo piel con piel. No se corrió a base de pura fuerza de voluntad y porque no quería parecer un puto quinceañero, pero, JODER, sabía exactamente cómo agarrársela. Alzó las caderas y las bajó marcando un ritmo lento y profundo en la mano del ángel. Follándosela. Cuando el tipo habló, su voz lo sacó del Nirvana en el que estaba sumergido. Pasándose la lengua por los labios resecos por su respiración entrecortada, dijo con voz ronca:


-Te quiero desnudo. Ya-el tono de su voz era imperativo, lo sabía. Bien podía ser que el otro ángel no reaccionara bien a las órdenes. Lo cual sólo haría todo el asunto más divertido.


Lassiter levanto una ceja ante el mandato y entrecerró los ojos sintiendo cómo el oscuro empezaba a moverse él mismo con su mano alrededor de su miembro. La sensación era demasiado buena para ser cierta, y le costó todo su autocontrol simplemente no obedecerle.


- Lo que quieras y lo que yo quiera...va a ser irrelevante. Yo te quiero boca abajo, sin ropa y conmigo dentro de ti-sintió como Jared crecía bajo su mano-Contentémonos con disfrutar de este momento, ángel-apretó con fuerza, para mantener la presión exacta que sabía le haría disfrutar aún más del movimiento. Su mano ya se deslizaba sin problemas por toda su longitud y sentía cómo su propia polla crecía bajo sus pantalones.


Jared echó la cabeza hacia atrás y se carcajeó ante el comentario de Lassiter. Cogió un puñado de su camiseta para acercarlo más a sí.


-¿Te crees que no puedo obligarte? ¿No te gustaría, eh? Imagíname arrancándote la ropa contra tu voluntad-gruñó contra su boca.


Si el caído se pensaba que iba a hacerle de sumiso así como así la llevaba clara. Él nunca iba debajo, así que ya podía irse preparando para lo que le esperaba.


***

Lassiter siseó entre sus colmillos, ¡joder! La imagen de lo que acababa de pintar Jared lo puso tan al límite, que tuvo que morderse los labios y parar su mano para controlarse. Dejó de pensar y llevó su propia mano a sus pantalones, desabrochándose la cremallera, botones y todo lo que pilló por el camino para liberar su propio miembro. El golpe de aire en su punta roma, consiguió enfriarlo...unos cero coma cero grados, pero al menos consiguió no correrse. Miró a los ojos a Jared que ahora tenía un brillo singular en su mirada.



Que le hubieran pegado los ojos a la polla de Lassiter hubiera tenido el mismo resultado. Pensó Jared, porque no podía dejar de mirársela. Y por Dios, era hermoso. Repasó el piercing de su glande y acercó un dedo para trazar su forma.


-Me gusta-susurró alargando la última vocal lascivamente-Me pregunto cómo se sentirá en mi boca-alzó sus ojos turbulentos hacia el ángel que se había quedado curiosamente quieto-¿Y bien? ¿Ni siquiera la promesa de que la chuparé hasta que te olvides de tu nombre va a hacer que te desnudes de una jodida vez?-sonrió como un bastardo.


Lassiter abrió los ojos desorbitadamente y hubiera dilatado sus pupilas si las hubiera tenido, al oír esas palabras y sentir los dedos de Jared sobre él. Soltó de repente el aire que había estado conteniendo sin saberlo al notar el primer toque de los dedos del oscuro sobre su perforación.


Y cedió.

Pero no cedió porque él se lo ordenara, cedió porque él mismo lo deseaba. En un parpadeo desmaterializó la ropa de ambos, lo que le hizo sentir de repente el frio de la habitación sobre su piel. Y fue algo que magnificó las sensaciones que estaba teniendo en ese momento. Pronto todo el aire a su alrededor se elevó un par de grados, los dos estaban calentando el aire circulante con el calor y el brillo que emitían sus cuerpos. Jared ya no le tenía cogido por la camiseta, pero él no se movió ni un milímetro de la postura en la que estaba: Sobre Jared, con su mano en la punta de su polla, ahora brillante por las gotas que empezaban a vislumbrarse en la superficie.


Lassiter no sabía cuál de los dos sería el primero en estallar en las manos del otro, porque estaba bien claro que ambos estaban terriblemente excitados y a merced del macho que tenían en frente. Solo pudo emitir un jadeo cuando sintió el dedo de Jared jugar más con su piercing, así que decidió pasar a la acción. Con sus labios sobre los labios del oscuro, apenas rozándolos y dejando que su aliento hablara por él mismo, continuó con los movimientos ascendentes y descendentes sobre la piel húmeda del miembro, provocándole aún más con movimientos rítmicos de su propio cuerpo sobre el suyo.


El sudor empezó a perlar su piel por el sobreesfuerzo de contenerse, porque Dios sabía que sin ese autocontrol ya se habría corrido en la mano de Jared. Con su dedo pulgar frotó en círculos la punta sonrosada y brillante del oscuro esperando que eso le gustara tanto como a él.


Jared siseó y echó la cabeza hacia atrás enseñando los colmillos extendidos.


-Aprieta, ángel, sin miedo-su voz era un bajo ronco y sexual. Movió las caderas y su polla en las manos de Lassiter sin dejar de acariciarlo.


Lass notó la gota preseminal de Jared en su pulgar y la esparció por toda la piel que encontraba a su alrededor. No pudo evitar abandonar su miembro momentáneamente para introducir su dedo en la boca, y todo bajo la atenta mirada del oscuro. Sabía a sal y a eucalipto. Mierda. Se removió en la mano de Jared..iba a correrse ya..el sabor del ángel en sus labios lo había llevado al límite.


-Joder, Jared...


Jared abrió los ojos justo a tiempo de ver al tipo llevarse un dedo cubierto de su esencia a la boca y su polla amenazó con correrse en ese jodido instante. Y una mierda, tenía siglos de autocontrol. Rió roncamente ante el gesto y se pasó la lengua por los labios. Alargó el brazo derecho lánguidamente y, cerrando el puño alrededor del pelo de la nuca de Lassiter, le atrajo hacia sí violentamente.


-Muy, muy excitante, sí. Pero vas a tragarte mucho más que eso-pegó sus labios a la oreja del ángel y deslizó un colmillo duramente por su lóbulo-¿No te apetece?


‎Lassiter nunca antes había sentido su pecho encogerse como en ese momento, ni recordaba haber sentido como la sangre de su cuerpo terrenal empezara a hervir. Jadeó como un idiota ante la perspectiva que le estaba insinuando el ángel y por Dios, rogó que eso se hiciese realidad.


-Tanto como pueda apetecerte a ti- no quería parecer ansioso, su orgullo no se lo permitía. Solo sabia que su mano volvía de nuevo a la polla de Jared, volvía a acariciar su punta, para luego abarcarla con su mano.


Jared rodó hasta quedar encima de Lassiter y echó lo suficiente de su peso sobre él como para que respirar le resultara medianamente difícil. Joder, el tipo era puro músculo duro y húmedo bajo él. Su mente vagaba por derroteros oscuros, imaginando las infinitas posibilidades a través de las cuales podía llevarlo al orgasmo. ¿Ahora mismo? La excitación de la Dominación estaba empezando a correr por sus venas y eso era suficiente. Soltó la polla de Lassiter y bajó la mano hasta sus pelotas, apretó ligeramente y luego con más fuerza hasta que le vio apretar los dientes, dio un largo lametón a su cuello y onduló contra él.


-Dime que te gusta-le ordenó.


El cambio de situación dejó desconcertado a Lassiter por un momento, obligándolo a soltar lo que tenía en la mano al sentirse indefenso. ¿Indefenso? No, no era eso. Ahora con las manos del oscuro en sus pelotas...se sentía incluso con cierto poder sobre él. El tipo había pasado al juego duro...Jadeó la respuesta sintiendo a Jared en su cuello porque maldita fuera esa situación le estaba poniendo a mil.


-Me gusta, ángel… ‎


-Entonces, abre las piernas más para mí-gruñó Jared en su oído. Se incorporó sobre sus rodillas dominando la situación desde su posición más alta. Bajó la mano izquierda hasta el cuello del Caído y acarició las arterias de ambos lados, mientras que subía la derecha hasta su polla de nuevo, manteniendo las caricias en la base sin subir hasta la sensible punta. Le sonrió como un cabrón y apretó su enorme mano sobre el ancho cuello de Lass, cortándole el aire lenta pero inexorablemente. Luego lo aflojó y volvió a repetir el proceso, sólo cuando veía que apenas le quedaba aire lo soltaba, no sin antes dar una rápida pasada con toda su mano por su polla.


Mierda y todas las blasfemias que pudiera haber en el mundo. Tenía miles de años de existencia y en la puta vida le habían hecho algo así. Le habían torturado y hecho otras cosas innombrables,...pero nunca antes había mezclando extremos. Se sintió curioso y quiso averiguar que era esto que Jared estaba provocándole y que él aun no conocía.


Una sensación de vitalidad largo tiempo aletargada empezó a despertar. Y era jodidamente placentera. Quería hacer todo lo que Jared le pedía, y se dejó llevar por la sensación de ligereza en su cerebro y por el hecho de que todo le estaba dando vueltas, pero ahí estaba su maldito orgullo dirigiendo las riendas de todo.


-Convénceme…para que las abra- consiguió sisear en un momento en el que pudo tomar aire.



Jared abrió los ojos infinitesimalmente ¿así que Lassiter iba a hacerse el duro? Mucho mejor, eso solo hacía las cosas aún más interesantes. Con una sonrisa lasciva le mostró sus colmillos extendidos al 100%. Ahora iba a darle caña.


Apartó la palma de la mano de la base de la polla del ángel para subirla hasta su glande, jugueteó con el piercing que tenía con su pulgar mientras lo apretaba y deslizaba rítmicamente. Clavando sus ojos sin pupilas en los de él, le sostuvo la mirada mientras le describía muy gráficamente:


-Abre porque así haré que te corras de una manera que no olvidarás en toda la eternidad que te queda por vivir y porque una vez que tengas toda tu semilla caliente en tu vientre, Lassiter-dijo ronroneando su nombre-pienso esparcirla por mi polla para que me limpies-se inclinó sobre él y le dio un mordisco nada juguetón a su labio, haciéndole sangre-Así que ahora, córrete para mí-terminó mientras empezaba a masturbarle en serio.


Joderrrr...no hacía falta que Jared hiciera todo eso que le había susurrado con esa voz tan grave que le calentó incluso el alma. Con solo oírle y visualizarlo, estaba ya a punto de correrse. ¡Mierda y más mierda!


Se sentía totalmente a su merced y era una sensación desconcertante…él siempre controlaba la situación, siempre. Estuvo a punto de levantarse de golpe y alejarse de todo aquello, le asustaba el cariz que estaba tomando la situación. No por el daño físico a que estaba siendo sometido, no...el hecho era que no controlar la situación era la antesala a implicarse emocionalmente en ello, por el simple hecho de que te confiabas a la otra persona. Así era para él, como había aprendido hacía muchos años. Solo una vez se había dejado controlar, sólo una...y ella ahora ya no estaba, y su corazón estaba cerrado y muerto.


Cuando se hizo consciente del terror que sentía a lo que estaba empezando a pensar, una voz sonó en su cabeza alta y clara: él no tenía miedo a nada. Interiormente se carcajeó, ése era su ego o el producto de la falta de aire. Inspiró aire todo lo que pudo y se reafirmó a sí mismo. No tenia miedo a nada así que...abrió las piernas como Jared le había dicho. Si el tipo quería jugar a esto él jugaría....pero el control, el control de sí mismo seguía siendo suyo.



Jared sintió que Lassiter se tensaba bajo él y por un momento aflojó el ritmo y se regañó mentalmente. Coño, en realidad no sabía si al tipo le iba toda esta mierda, no habían hablado de nada la cosa se le estaba yendo de las manos... Entonces ese brillo volvió a los ojos del ángel. Ladeó la cabeza unos segundos sin saber que hacer, retiró la mano, rozándolo solo con los dedos.

-Yo...-empezó.

Al sentir como disminuía y retiraba su agarre sobre él, Lassiter se ofuscó. No había tenido esa batalla dialéctica mental hacía un segundo para que el oscuro ahora cambiara de idea. Si él había decidido seguir, por todos lo jodidos serafines del cielo, que Jared seguiría. Uno no se deja el ego a un lado para que lo dejen con un calentón del quince. Levantó su mano rápidamente y sujetó la muñeca que el ángel estaba apartando de su cuerpo, evitando que la retirara.


-Termina lo que has empezado, Jared...estaba a punto de correrme e ibas a hacer que fuera increíble...-le retó mirándolo hambriento.


¿Sinceramente? Jared no sabía si darle un puñetazo al angelucho de los cojones o reírse por la osadía del tipo. Estaba claro que había tenido un momento de duda y lo había sobrellevado como un campeón. Bueno, tendría que darle una recompensa.


-Entonces, tendré que hacer que sea aún más increíble-volvió a inclinarse sobre él, pero esta vez posó los labios sobre su pezón derecho. Su lengua se disparó a toda velocidad mientras hacía lo propio con su mano en el sexo de Lassiter. Cuando sintió que el cuerpo del ángel empezaba a convulsionarse con los primeros espasmos del orgasmo rasgó con un colmillo la delicada punta de su pezón, maximizando las sensaciones que recorrían el cuerpo del ángel.



Lassiter no sabía dónde estaba en ese momento, en el cielo, el infierno o en ambos al mismo tiempo. Jared no había mentido...lo que sentía en ese momento no lo había sentido nunca antes y presentía que no era más que el principio de un gran juego. Desde el fondo de sus testículos el orgasmo llegó demoledor, tan intenso que no pudo ni controlarlo... el jodido ángel era un experto con esa lengua y esos dientes...Una fugaz imagen de Jared en su cuello le hizo gritar mientras se sentía drenado de manera espectacular. Se corrió como nunca...y no conseguía parar. ¿Qué cojones le estaba haciendo Jared a su cuerpo?


Cada centímetro de su piel brillaba como el mismísimo Sol mientras calientes chorros dorados salían de él. Retorció las sábanas en sus puños y se clavó los colmillos en los labios hasta que volvieron a sangrarle. Fue vagamente consciente de cómo la esencia a cedro saturaba el aire de la habitación…pero él no podía dejar de correrse.


Jared ronroneó desde lo hondo de su garganta cuando sintió los espesos pulsos dorados del semen de Lassiter correr entre sus dedos...sin parar. Joder, una parte ENORME de él tan solo quería agacharse y pasar su lengua por parte de todo ese maravilloso líquido y así sentir en su propio paladar la esencia a cedro del ángel. Pero no, tenía otros planes y ya se los había dicho, de manera que no iba a desviarse. Le acompañó con la mano hasta que la última gota hubo salido de él y luego pasó los dedos lentamente por su semen dorado llevando parte hasta su propio sexo, lubricándose.


Lassiter cayó hacia atrás sobre el colchón exhausto, intentando recobrar la respiración, pero levantó la cabeza por curiosidad al oír silencio por parte de Jared, y lo que vio le dejó sin aliento y sin poder quitar los ojos de la polla del Caído. No había mentido, y estaba siguiendo sus propias instrucciones. Sus colmillos se elongaron aún más y la boca se le hizo agua al ver semejante imagen. El oscuro era la pura imagen del sexo en ese momento, grande, poderoso, pura virilidad...esparciendo su semen por toda su longitud. No pudo articular palabra...sabía lo siguiente que vendría.



-Me gusta cómo me miras-gruñó Jared mientras se acariciaba a sí mismo-echó la cabeza hacia atrás y suspiró. No iba a aguantar mucho más, pero claro, Lassiter no tenía por qué saber eso. Tomó un poco más del semen del vientre de ángel y volvió a lubricarse. Bajó la cabeza, mirándolo por debajo de sus espesas pestañas negras y le hizo señas con un dedo para que se acercara



Lassiter parecía una jodida marioneta en sus manos. No bien hubo levantado el dedo, jadeó. No iba a ir enseguida. E iba a tomar parte activa de esto. Unos segundos de espera le irían bien a Jared, pero después de esos segundos en los cuales, su mirada densa se deslizó por todo su cuerpo, se irguió sobre los codos y al final fue hacia él.


Se colocó de rodillas frente al Jared, igual que él, mirándole a los ojos, desafiándole brevemente. Sonrió de medio lado, le cogió por la barbilla y le mordió el labio inferior...dejando un hilillo de sangre que lamió mientras le paraba la muñeca con su otra mano, la que se estaba deslizando sobre la piel de su polla. Sustituyó su mano por la suya.


-Bien, dime lo que quieres...Jared-estaba jugando, y Dios cómo le estaba poniendo esto de nuevo...otra vez duro.




Jared se lamió con lentitud la sangre que le corría por el labio y miró duramente a Lassiter, con el calor de una supernova brillando en sus iris. No le gustaba que le hicieran repetirse y sabía que el tipo lo estaba haciendo a propósito.




-Tienes el pelo muy largo sabes-dijo como si nada y cuando Lass puso cara de qué-cojones, alzó la mano derecha y la cerró como un cepo en un grueso mechón, echándole la cabeza hacia atrás. Acercó sus labios a su cuello de manera que su respiración ardiente diera justo en la piel del ángel-Sabes perfectamente lo que tienes que hacer, Lassiter. Si no bajas yo puedo "ayudarte"-rió y dio un largo lametón.

Tratado como un puto esclavo...y por dios que le estaba gustando ese juego de poder. Había conseguido que Jared reaccionara y ahora con su pelo en sus manos y su lengua en su cuello...bien, iba actuar como tal. Sólo esperaba que todo eso quedara en esa habitación...normalmente era él el que tiraba del pelo a sus parejas.

Elevó un poco su rostro para alcanzar con sus ojos los de Jared, y le sonrió. No quiso contestarle con palabras. Se zafó del agarre del oscuro (sabía mil y una maneras de zafarse de un agarre así...su pelo era su pelo y llevaba junto a él milenios) y de su lengua... eso fue lo que le dolió más en su fuero interno. Empujó al oscuro de espaldas sobre la cama.


Jared debía querer eso, porque no opuso resistencia. Con un movimiento grácil y ágil colocó su rostro sobre la polla de Jared que ahora parecía un palo de mesana, desparramando su melena sobre el resto de su cuerpo, y se inclinó lentamente en busca de su base. Pocas veces había sido él el que había estimulado a otros machos y ahora la idea le parecía jodidamente tentadora y erótica. Posó sus labios en la caliente y ahora húmeda piel y con la lengua empezó a lamer todo lo que encontraba a su paso, desde la base hasta la punta. Elevó un momento sus ojos para observar a Jared y lo encontró mirándolo fijamente, con los ojos entrecerrados, densos y aguantando la respiración.



Que le jodieran, el tipo había pasado a la acción. Jared se sonrió a sí mismo al sentir la lengua de Lassiter súbitamente sobre su miembro. Eso era lo que quería, cada centímetro de sus labios y su lengua sobre su piel. Se revolvió bajo su toque y le cogió por ambos lados de la cabeza, comenzando a mover las caderas arriba y abajo, follándoselo. Tenía que admitir que el ángel sabía lo que hacía, era de las mejores....o la mejor mamada que le había en hecho en toda su vida. Lo cual ya era decir algo. Pero básicamente era...porque lo sentía más que una mamada.


Joder, Jared, se regañó mentalmente, éste no es momento para ponerte filosófico...Pero era verdad. Pudiera ser que fuera el hecho de que el tipo era tan o más poderoso que él, pero no sentía que le estuviera usando y sabía que debía ser más que capaz de tomar todo lo que podía darle.

La sensación de poder que Lassiter tuvo en ese instante al tener al oscuro en su boca, provocándole, fue un subidón inmenso de adrenalina y de ego satisfecho en todo su cuerpo. Se sintió como un puto Pavo real, henchido y orgulloso. El hecho de que el tipo estuviera intentando llevar el ritmo, pero que él fuera el que se lo impusiera con su boca, lo decía todo. Y sus manos agarrando fuertemente su pelo solo hablaban de una necesidad imperiosa.


En ese momento, Lassiter se hizo consciente de que las relaciones entre dos no siempre eran lo que parecían. ¿Relaciones? Esa jodida palabra…mejor dicho el sexo entre dos. Si, esa era la palabra correcta se ordenó mentalmente recordar.


Hasta ese momento Lassiter se había sentido a merced de Jared, preso de un juego en el que el oscuro parecía ser el que llevaba la batuta. Ahora estaba empezando a cambiar de opinión. Ahora era el otro ángel el que estaba en sus manos, mejor dicho en su boca y estaba pletórico por ello. Estaba empeñado en proporcionarle el mejor orgasmo...hacerle disfrutar como Jared había conseguido con él hacía tan solo unos minutos. Ahí volvía a estar su ego, machacándole a conciencia también...incluso en cuestiones de este tipo. Lassiter no podía quedarse atrás en nada, vaya una jodida losa de carácter. Llamadme “Lassiter Máximo”, gracias.


Chupó, lamió a conciencia, usando sus manos y sus dedos al apretar ciertos lugares en la longitud, en la base y en la punta que sabía que eran mortales de necesidad cuando eran estimulados de la forma correcta. Pronto, sintió como la vena de la base de la polla de Jared se dilataba y toda ella se hinchaba, antesala de la eyaculación que tendría en unos segundos y sonrió lascivamente. Se las arregló para extender sus colmillos y rasgar la fina piel que cubría la vena, provocando un pequeño hilillo de sangre que se apresuró a lamer. El tipo se corrió una milésima de segundo después en medio de un rugido espectacular.


La habitación quedó bañada en un halo de luz que estalló desde los ojos de Jared cuando el primer golpe demoledor del orgasmo le alcanzó. Rugió algo ininteligible y soltó el pelo de Lassiter para agarrarse a las sábanas mientras arqueaba la espalda como un inmenso tigre satisfecho. Cuando le sintió rasgar su piel el placer solo se multiplicó por mil, ¡joder, nunca antes le habían hecho eso!


Eso será porque nunca te la ha chupado alguien con colmillos, gilipollas, le dijo una voz en su cabeza.


Bajo él, sus alas destellaron una vez volviéndose prácticamente corpóreas mientras el semen dorado salía a chorros de él. Vio a Lassiter apartarse en el último momento y una parte de él se decepcionó...pero bueno, no iba a pedirle tanta intimidad al tipo. Cuando los espasmos abandonaron su cuerpo se quedó laxo en la cama, respirando trabajosamente, una fina película de sudor con olor a eucalipto secándose en su piel. Apretó los ojos y la mandíbula mientras se cagaba en todos sus muertos. No podía...no, no quería mirar al tipo. Mierda... ¿qué había hecho? Sería gilipollas ¿es que no tenía nada mejor que hacer que follarse a sus putos protegidos...o lo que mierda fuera que era ese ángel? Mierda. Mierda. MIERDA.



Lassiter se quedó de rodillas, sentado sobre sus talones, relamiéndose el labio inferior y los colmillos mientras le observaba. En el último momento se había apartado, y eso había provocado que hubiera quedado salpicado... parte de Jared estaba sobre él y sobre su pelo. Joder, eso disparó su esencia y su aroma a cedro inundo el aire, mezclándose con el olor a eucalipto que manaba de Jared. Y eso le provocó de repente una cefalea horrorosa y el disparo de todas las alarmas de su cerebro, pero lo peor fue cuando vio que Jared eludía explícitamente mirarle. Lassiter se sintió como si el cielo hubiera caído sobre su cabeza...o mejor dicho sobre su ego. Usado como una puta y luego desechado como tal. De golpe toda la habitación bajo unos grados de temperatura de repente, y el frío provenía de él.


Se obligó a sí mismo a dejarse de chorradas ni gilipolleces de hembra ¿qué esperaba de Jared? Esto había sido sexo y sólo sexo, sólo un momento de diversión, sólo un cuerpo junto a otro para liberar tensión acumulada. El que sus dos esencias se fundieran creando un aroma único, envolvente y poderosamente afrodisíaco era mera casualidad. Y seguro que era una treta del oscuro para joderse de él. Como un felino, de un salto se levantó y bajó de la cama y le dio la espalda. No quería sentirse más humillado de lo que estaba.



-Me voy a dar una ducha. Tienes un baño aquí mismo por si quieres limpiarte-Y empezó a andar hacia la puerta sin ni siquiera girarse.

O darle tiempo a añadir algo.


***


REFLEXIÓN DE LASSITER






No sabía cuánto tiempo llevaba debajo del agua.



Había ido al baño de la habitación adyacente a la suya para no tener ni que mirar hacia atrás y tener que encarar la mirada de Jared. Y tenía que limpiar de su cuerpo todo resto que pudiera. Se sentía vacío, humillado...frío. Había creído que ya estaba curado de sentimientos y todo lo que estuviera relacionado con ellos.


Como ser angélico estaba por encima de las miserias humanas...pero Joder, estar anclado al mundo material dolía como el infierno y te dejaba expuesto al fastidio de los sentimientos. Siglos de autocontrol, manteniéndose alejado de toda la clásica mierda sensiblera …y en un sólo día , todo se había ido a tomar por culo. Genial frase, si.


A través del agua podía escuchar una y otra vez la música que había puesto al entrar en la ducha. El ipad iba repitiendo una y otra vez la misma canción, ideal para este momento.




Ella había tenido razón.






No había querido pensar en nada al meterse en la ducha, y la música le ayudaba a no hacerlo, pero no funcionaba, se había metido en una vorágine de pensamientos que estaban jodiéndole por entero. Levantó el rostro y dejó que el agua cayera directamente en su cara, a ver si la sensación de ahogo le hacía volver a la realidad.






Fue peor... inmediatamente rememoró las manos de Jared sobre su cuello y la sensación de falta de aire y joder, don dispuesto ya estaba en pie, erguido, esperando ser atendido. No. iba. a . hacerlo. No iba a masturbarse pensando en Jared...ya no, era por principios y orgullo. Jared tenía que dejar de afectarlo incluso a ese nivel, y lo sería. Y ella, por desgracia para él, también...






El agua caliente por todo su cuerpo no conseguía alejar el frío de su alma...era todo tan jodido. Tenía que elevarse y olvidarse de todo y centrarse en su gracia, en su objetivo y en su ascensión. Eso era lo importante. Todo lo sucedido aquí en la Tierra...no era más que mierda, mierda y mas mierda. Su cerebro vagó solo y la recordó...Cristo, como dolía el pecho al recordarla...y quiso hacerlo bien, si su cerebro tenía que cortocircuitar..que lo hiciera bien; mentalmente cambió el tema de su Ipad conectado a los altavoces de la habitación en la estaba y dejo que sonaran los acordes del tema de Theory of a deadman, Hurricane.

Cancion sonando. Hurricane






La canción podía hablar de cualquier relación, pero recordar las imágenes del video al escucharla era lo que ansiaba. Esa humana era tan parecida a ella. Su cerebro estaba ya en modo gilipollas, porque casi pudo oler su perfume, a jazmín. Siempre había olido a jazmines. Cerró los ojos y la recordó. Podía estirar su mano y tocar su sedoso cabello, que caía en cascada por su espalda, más largo siempre que el suyo propio y con un rubio más claro.



Podía verla de forma nítida , sentada, esperándole siempre con esos ojos sin pupila como los suyos traspasándole. Llevaba el usual vestido blanco de siempre, que apenas cubría su escultural cuerpo y a él siempre le dejaba sin aliento.


Así eran sus encuentros al principio, cuando él aparecía, ella le esperaba siempre recostada en ese diván azul, testigo mudo de innumerables encuentros íntimos. La vio invitarle a acercase extendiéndole la mano, guiarle para que se sentara a su lado. El pecho de ella se elevó ante el gesto y eso era algo que siempre le encendía. Ella tenía el poder de hacer que con un solo movimiento de cualquier parte de su cuerpo, el suyo respondiera de forma salvaje. Estiró su mano bajo la cascada de agua como si realmente estuviera sucediendo, era una putada tener un cerebro tan vívido y capaz de crear ilusiones tan intensas.


Respiró debajo del chorro de agua, que seguía cayendo y se sintió el ser mas vacío existencialmente hablando. Se obligó a volver a la puta realidad, que era en la que él estaba solo, jodido, debajo de una ducha intentada olvidarla y olvidar al macho que estaba fuera.


Nadie sabría jamás lo que él había sentido, nadie volvería de nuevo a entrar en su corazón como ella...le había costado años, casi siglos, conseguir que su fachada fuera parta de sí mismo.


El aceptar las pérdidas era una de las cosas que debían ser superadas si quería ascender de nuevo, y esto duraba demasiado ya.


Y ahora Jared. Jared le afectaba más de lo que quería aceptar...esa sesión de puro sexo, joder ¡había sido increíble! , pero lo peor fue el desprecio posterior. Eso era signo de que tenía que cortar ya con toda esa mierda, lo haría. Una vez había sido herido, hundido en la miseria por sentir algo por alguien, pero nunca más.


Mentalmente hizo que el grifo de la ducha cerrara el paso del agua y se sujetó la cabeza con las manos, deslizando las palmas por sus sienes y luego por su pelo, peinando sus largos mechones hacia atrás.


En ese momento decidió salir de la ducha limpio de todo, de restos del sexo mas increíble que había tenido en años, de pensamientos que no llevaban a ninguna parte, de recuerdos que solo le hacían vulnerable; limpio de todo lo que no fuera a ayudarle a ser el jodido cabro grano en el culo de todos, provocador de plagas.


Cogía una toalla y se dispuso a secarse. Sonrió de medio lado al pensar que todo esto que estaba haciendo no era necesario para él como ángel, ducharse, secarse como un mortal, Pero necesitaba seguir algún tipo de ritual que le permitiera dejar a tras lo vivido hoy a nivel emocional.


Salió a la habitación secándose el cuerpo y luego el pelo, que ahora caía mojado sobre su espalda y mierda, recordó que Jared tenía que seguir en el ático. Se colocó la toalla por las caderas y salió de la habitación al pasillo. Cuanto antes encarara la situación, antes podría volver a su vida.


Atravesó la poca distancia de una habitación a otra, con el corazón en un puño, esperando encontrar la mirada del oscuro nada más entrar por la puerta. Pero , Ah! Sorpresa...su dormitorio estaba vacío. Ni rastro del ángel. Debería haber notado su ausencia, pero andaba tan enfrascado en sí mismo que no percibió que Jared no estaba.


Bien, si el ángel había decidido desaparecer sin avisar, él no sería el que le diría nada al respecto. Los guardianes iban y venían a su antojo. Y se negó a sentir otra cosa que no fuera indiferencia. Percibió enseguida como la estancia olía a eucalipto y a sexo...el olor de Jared persistía, y eso lo puso duro como una piedra.


Enfadado consigo mismo por ser el mismo tipo vulnerable que había entrado en la ducha, se dio la orden mental de dejar a un lado sentimentalismos y ser práctico. El olor de Jared lo volvería loco si permanecía en su habitación, así que con una orden mental, hizo desaparecer toda la ropa de cama de la habitación y abrió las ventanas. Entró de repente una bocanada de aire fresco acompañada del viento helado del invierno. Ni se inmutó. Dejó que el frío le envolviera y el aire se llevara lo que quedaba en el aire.








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