domingo, 8 de abril de 2012

Escena I.

El amanecer no había tardado en aparecer. EL calor de los rayos del sol en el horizonte actuaba como un reclamo para alguien como él. Necesitaba recargarse tras una noche bastante dura. Salió a la terraza donde ya los rayos lamían con su calor el suelo de terracota y se apoyó en la barandilla al tiempo que dejaba que la energía del sol entrara en su piel y la suave brisa revolviera su cabello. Como de costumbre, sintió la energía fluir por su cuerpo mientras se exponía a la luz y, por unos segundos, una sonrisa casi pacífica curvó sus labios.

Entonces, la brisa comenzó a cambiar, se volvió más violenta, silbando en tornó a él. Y cada ráfaga transportaba un extraño susurro. Lassiter gruñó al identificar lo qie se avecinaba y alzó sus defensas en torno a él. El viento se enfureció aún más aullando gritos en sus oídos, gritos que hacían estremecer su esencia angélica. Entre la cacofonía de voces se distinguió una clara llamada, como la calma después de la tormenta:

Lassiter…

El ángel ladró una maldición mientras sentía cómo la llamada lo arrastraba muy a su pesar y pocos segundos después se encontraba en el último sitio del universo en el que hubiera querido estar. Ni siquiera le hacia falta abrir los ojos, tenía en su mente una clara imagen de la morada del cabronazo que lo había convocado.



-Nos vemos de nuevo, Caído-sonó una voz sacándolo de su ensimismamiento.


Nigel observó el casi inifinitesimal temblor en la frente de Lassiter ante el apelativo que le había dado y la llama divina en su interior ardió con más fuerza. Nuca había sido capaz de soportar al Caído, pero siempre había tenido suficiente cerebro como para darse cuenta de que aunque sus métodos podían no ser de su agrado, el bastardo cumplía sus misiones por muy poco convencional que fueran la manera en que lo hacía.
 Por desgracia parecía que había perdido incluso esa capacidad...y él no estaba para lidiar con incompetentes. Dejó pasar la pulla de Lassiter y extendió su conciencia por el trocito de cielo que él y sus compañeros ocupaban, llamándolos. Pocos segundos después Colin, Albert y Byron materializaban sus presencias a su alrededor. El arcángel cerró los ojos mientras su propia esencia entraba en sintonía con la de los demás y captaba los sentimientos de aversión que el Caído les inspiraba. Él mismo sentía cierta repulsión, pero, a diferencia de los demás, era capaz de recordar una época en la que Lassiter había sido muy diferente y una pequeña parte de él aún sentía respeto por ello. Sintió una vibración en su ser cuando Colin se colocó unos pasos más adelante que los demás, casi rozándole y no le pasó por alto la mirada del Caído. Con hastío decidió ponerse manos a la obra de una vez.
-Nos estás fallando, Lassiter. El vampiro ha estado a punto de morir...por segunda vez- expuso en un tono cortante-Tienes cosas que explicarnos.
Lassiter tragó saliva y se preparó. No era la primera vez que se sentía sometido a un juicio de ese tipo por sus superiores, y en cierta manera, agradeció que los tiempos estuvieran cambiando incluso aquí. Ahora sólo tenia a sus jueces delante vistiendo de forma anticuada, antes hubiera tenido todo un coro de pequeños entes cantores revoloteando a su alrededor y a esos mismos jueces habrian aparecido ante él de forma no antropomórfica...con desagradables consecuencias para su cuerpo material.

-Hago mi trabajo como siempre lo he hecho...así que no se qué es lo que supuestamente tengo que explicar, Nigel. -

Vió como Nigel endurecía su gesto y el aire que les envolvía empezaba a vibrar. Estaban expandiendo sus consciencias sobre él y eso no vaticinaba nada bueno. Lassiter se cansó de ser el chico obediente que se espera que sea un ángel que ha sido convocado, como si alguna vez , en los ultimos milenios lo hubiera sido.

- ¿Realmente creeis que usando esos trucos, que por cierto, patenté y mejoré yo, conseguireis algo de mi? No lo hizo en el pasado...no lo hará ahora.
Frunció el ceño y afianzo su consciencia al lugar donde estaba.

-No tengo nada que ocultar, Nigel...y si dudas, mira en mí y observa la veracidad de lo que digo.

Era un desafío en toda regla. Lassiter sabía que Nigel no solía mirar en el interior de sus subordinados, meterse en la esencia de otro ángel no era nada agradable, y menos cuando mirabas en el interior de un Caído, sin saber a lo que te podías exponer. Así que esperó a que él diera la orden a alguno de los otros dos, no creía que se lo delegara a Colin…no lo pondría en peligro de esa manera.
Las formas corpóreas de los cuatro arcángeles ante él vibraron y se desdibujaron en el aire, peligrosamente cerca de volver a su estado natural...y amenazando con intentar patearle el culo. Colin fue el primero en recuperarse, echó a Nigel a un lado para pasar por delante de él, pero éste no se lo permitió, bloqueándolo con un brazo.
-No.- ordenó imbuyendo su voz con toda la autoridad que fue capaz.
Lassiter sabía exactamente a qué les estaba retando y, obviamente, el muy bastardo sabía que él, Nigel, era el único que podía hacerlo. Cuando un arcángel era enviado a medrar en el mundo humano sus ojos sufrían una curiosa transformación: sus iris y pupilas perdían todo color cubriéndose de una neblina blanca y brillante. Ésta no era otra que su propia esencia ángélica sirviendo como espejo hacia sus pensamientos. De esta manera, sus superiores se aseguraban de mantener al arcángel a raya. Pero él no era un arcángel común...entre otras cosas, era un Caído y adentrarse en la conciencia de un Caído podía resultar peligroso para mentes que no fueran lo sufcientemente fuertes.


Nigel apretó la mandíbula y clavó sus ojos de color indescriptible en él. Recordaba perfectamente lo desagradable que había sido la última vez que había hecho esto. Dio un paso hacia adelante decidido y tomó a Lassiter por el rostro. Un choque eléctrico recorrió su brazo y se alojó en su pecho, pero se sobrepuso. Reacomodando sus dedos sobre la firme mandíbula del arcángel acercó su cuerpo más a él y atrajo su cara más cerca dejando que sus ojos vagaran por sus facciones.
-Sé que estás haciendo esto a propósito, pero créeme, puedo hacerlo más desagradable para ti que para mí.- sintió sus respiraciones. Sus dedos se cerraron con más fuerza y subió sus ojos hasta los de Lassiter.
 La sensación de frío que se instaló en su esencia fue casi inmediata, lo envolvió en el mismo momento en que contempló los iris completamente blancos. Conforme el contacto visual se prolongaba el blanco pareció perder su estado sólido, transformándose en algo más parecido a una neblina perlada que comenzó a girar sobre sí misma con una cadencia hipnótica.
Cuando pensó que tendría que apartarse la esencia de Lassiter se cristalizó, volviéndose lisa y reclectante como un espejo, permitiéndole asomarse a las más oscuras profundidades del arcángel a través de ella. Endureciéndose para lo que estaba por llegar empujó con violencia contra la conciencia de Lassiter...fue como si un montón de hierros candentes se clavaran en su mente, el tipo no le quería husmeando allí dentro y se lo dejó bien claro. Con un gruñido Nigel empujó más fuerte, pero el Caido no cedía.
Bien-pensó para sí mismo-no quería tener que llegar a esto. Calmándose, alcanzó ese punto en su interior y extrajo fuerza de él...más y más poder. La próxima vez que arremetió contra las defensas mentales del arcángel éstas se resquebrajaron como si no fueran más que mero cristal. Con un sentimiento de profunda satisfacción se adentró en su conciencia.


Maldito cabron. Lassiter nunca pensó que fuera capaz de hacerlo él mismo…y en ese momento juró por el padre de ambos que Nigel saldria de su consciencia bien jodido, más que si él tuviera el cuerpo del arcangel entre sus manos.
La sensacion de sentirse jodidamente violado cayó sobre él como una losa, una puñetera losa de granito. Pudo sentir cómo entraba en él y se adueñaba de todo lo que encontraba a su paso...era como si ácido líquido le recorriera por dentro, y su cuerpo semifísico no soportó la presión. Cayó de rodillas, en lo que supuestamente era el suelo de ese vacío cielo. Al caer, notó un tirón interno que le atravesaba por entero y luego un gran vacío ¡el bastardo le había vaciado! Su cuerpo se desplomó completamente.

- Joder, Nigel... ¿tenías que ser tan meticuloso?-


Nigel soltó el rostro de Lassiter en cuanto sintió que las rodillas del arcángel cedían. Mantuvo los ojos cerrados y concentró cada partícula de su existencia en mantenerse corpóreo, podía sentir los bordes de su forma mortal desdibujándose mientras su esencia angélica clamaba libertad. Las yemas de sus dedos humeaban tenuemente cuando lo soltó, pero una lenta sonrisa de hijo de puta se abrió paso por su rostro.
-Jódete, Lassiter.-gruñó a pesar de que no tenía por costumbre insultar.
Rotó el cuello y sus vértebras crujieron, el cabrón no se lo había puesto fácil. Pero había sido todo un placer notar su sorpresa ante lo que había hecho, no se esperaba que se pusiera a la tarea él mismo. Y ahora tenía toda la información que necesitaba.
-Eres una mayor decepción de lo que pensaba.
Sintió que sus compañeros se revolvían incómodos detrás de él, ansiosos por conocer lo que había visto. A través del vínculo que compartían, les pasó lo más básico, manteniéndose algunas cosas para sí mismo. Luego se volvió hacia Colin y asintió, su amante comprendió el gesto perfectamente.


El gesto de complicidad entre Nigel y Colin no le gustó nada a Lassiter.Esto estaba planeado. Había caído en la trampa de su antiguo compañero como un jodido princiante...le habia drenado gran parte del poder que habia acumulado durante estos años al mismo tiempo que le leía.
- Esto no forma parte de tus competencias, Nigel, ha sido personal. ¿Ya no te divierte Colin y necesitas joderme a mi también?
Apoyó sus manos en el suelo y dobló una pierna, al ver que soportaba su peso, dobló la otra y se levantó. Se colocó bien el pelo, que ahora caía sobre su cara. Sonrió de medio lado y atacó:
-Si me lo hubieras pedido por favor y quizas hubiéramos disfrutado los dos.-dijo dando donde sabía que más le jodería.


Nigel alzó la barbilla, no estaba dispuesto a caer en las sucias pullas de Lassiter, se limitó a murmurar un  “más quisieras...”. El aire pareció cambiar a su alrededor, la atmósfera se espesó y enfrió...vibró en torno a ellos conforme dos nuevas presencias se materializaban. Colin fue el primero en tomar forma, tras él el el aire se agitó con violencia. Las enormes alas de color negro fueron lo primero que tomó forma. El azabache profundo como la noche parecía absorber cualquier otro color que estuviera cerca, la luz desaparecía a través de él como en un ajugero negro, parecía casi peligroso mirarlas mucho tiempo.
Casi de la nada el resto del cuerpo les siguió. En un rostro masculinamente anguloso dos ojos blancos, neblinosos brillaron con una luz casi espectral mientras el nuevo arcángel ladeaba la cabeza para mirar a Lassiter. Unos cuantos mechones de pelo oscuro, mezclado con un extraño gris cayeron sobre su alto pómulo y las puntas rozaron un par de labios llenos, pero casi crueles en la forma en que se curvaban.
La figura del recien llegado provocó en Lassiter un enorme flashback que le atravesó las retinas. Se situó en un punto de su memoria , aproximadamente unos mil años atrás. La imagen de Jared, enarbolando una de las espadas Regius tras atravesar con ella a uno de los sicarios de Luzbel le provocó la sensación de tener arena en la boca, por no decir otra cosa. Lassiter no pudo evitar mostrar su desprecio ante la mirada inquisidora del recien llegado.

- ¿Qué es esto, Nigel? ¿Una convencion de arcángeles hijoputas que tienen algo en contra de Lassiter? Puedo darte una lista para ahorrarte tiempo.-

Nigel se giró hacia los recién llegados y una sola palabra salió de sus labios, gatillando una retahíla de recuerdos en la mente de Lassiter:

-Jared.- el tipo se limitó a seguir mirándolo sin pestañear ni siquiera.-Lo que he comprendido hace un momento, Caído- , siguió - es que el trabajo que estás desempeñando no es satisfactorio. El vampiro es importante y no creemos que seas capaz de llevar a cabo la misión que te hemos encomendado, al menos no tú solo.-

Lassiter trago saliva o lo que hiciera su cuerpo para centrarse. Ninguna de sus pullas estaba alterando a Nigel, lo que era algo habitual, el tipo era frio como el hielo...como tenia que ser un arcangel, pero lo que mas le alteró el humor fue la palabra “ solo”.

- ¿Qué quieres decir con eso de sólo? Todos trabajamos solos, no somos una jodida familia feliz que nos apoyamos los unos con los otros, eso es para los guardianes... a los Caídos no nos dais ni esa opción. Así que ahora no me vengas con mensajes cifrados, soy el rey de lo cifrado, y esta codificación me está jodiendo demasiado y. ¿Qué cojones tiene Tohrment que precisa tanta atención?-

-Eso no es de tu incumbencia, Caído, pero juzgamos que tú necesitas...una niñera.-
 Detrás de Nigel, el robusto cuerpo de Jared se movió y sus musculosos hombros rotaron. Habló por primera vez, su voz era ronca, profunda, inquietante...:
-No soy la niñera de nadie.-
Lassiter creyó que había oído mal… ¿Acababa de decir niñera?

-¿Una niñera? Joder Nigel, sabía que querias joderme, pero esto...degradarme a Caído no fue suficiente para ti, arrancarme la mitad de mi esencia tampoco, cambiarme por Colin no fue suficiente, no, ¿ tienes que colocarme a uno de mis reclutas como supervisor? ¿ Por qué no lo haces tú, Nigel?

La mirada de Lassiter era nuclear, lava fundida a punto de salirse de las orbitas. El blanco de sus ojos ahora  parecia mas el amarillo del sol, el sol a punto de explotar.

-Cuando cogí el trabajo no parecía que a nadie le importara un vampiro de tres al cuarto medio muerto en medio de un bosque, de hecho nadie quería el trabajo. El alma de su shellan tuvo que golpear varias puertas...y ahora me colocas un supervisor porque según tú no doy la talla, es asqueroso.-
Fue como si una onda de frío ártico lo golpeara en pleno pecho, probablemente el efecto hubiera sido mucho más tenue si Lassiter hubiera estado en plenas facultades, pero en el estado en que Nigel lo había dejado, le hizo tambalearse. Jared avanzó solo un paso, sus movimientos eran casi felinos en su gracia, depredadores.

-No sé quién mierda te crees que eres, pero yo SIEMPRE hago mi trabajo, así que disfrutaré pateándote el culo todo lo que haga falta para que hagas el tuyo-gruñó.

Lassiter no se movio ni un pelo, aunque el barrido de energia del nuevo le había alterado parte de su estructura molecular . Se preocupó mucho de que sus ojos se clavaran en los de Jared, y no desvió la mirada mientras hablaba.

- No hablo contigo, estoy hablando con Nigel.-le ignoró y volvió su mirada hacia los otros cuatro- Estoy esperando una respuesta.-

Las alas de Jared batieron una vez más mientras daba otro paso.

-Pues ahora eres asunto mío…- Nigel le paró colocando una mano a la altura de su pecho, pero sin llegara tocarle.

-A partir de ahora-, explicó- responderás ante Jared por cada decisión que tomes. Cambiar al vampiro de guardián sería contraproducente, ya se ha acostumbrado a tu presencia. Pero ahora queremos asegurarnos de que se mantiene de una pieza, ¿entiendido?-miró tanto a Lassiter como a Jared , que aún cruzaban miradas, dejando claro que el mensaje iba para ambos.
Lassiter se mordió la lengua fuertemente. Esta lucha estaba perdida. La decisión estaba tomada y podía ver en los ojos de Nigel, que ni con aunque tuviera todo el tiempo del mundo, lograría revocarla. Apretó fuertemente los puños y dio un paso hacia atrás. No queria seguir manteniendo esta conversación esteril, en la cual él no pintaba absolutamente nada, auún siendo el protagonista. Esto significaba ser un siervo de Dios, un jodido ángel de clase baja: aceptar y someterese.

- ¿ Algo mas que añadir?- desafió, esperando que, al menos, Nigel respondiera podría liberar la rabia contenida que ahora sentía.

-Sí, algo más-la sonrisa cabrona volvió a aparecer en la cara de Nigel que miró hacia Jared-mantenme al tanto.-Luego, el arcángel dio un palmada y desmaterializó sus culos de su espacio de cielo hasta el ático desde el que había convocado a Lass.


Jared miró a su alrededor solo unos segundos antes de alzar la mirada al techo de la habitación con expresión asesina mientras recibía un último mensaje mental de Nigel:
No le pierdas de vista, te quiero cada segundo del día con él, hay mucho en juego. Cerrando los ojos y aceptando lo que le tocaba, miró hacia Lassiter que parecía totalmente desconcertado
-¿Qué?-gruñó
Lassiter estaba cabreado...muy cabreado y al verse en su ático, se desinhibió totalmente y se lanzó en dirección al salón, ignorando a su acompañante. Nigel le habia jodido de todas las maneras posibles...bueno, no de todas. Y así estaba bien, porque de otra manera, se vería obligado a cercenar parte de esa ropa tan bien cuidada de la que hacía gala el arcángel, y eso le costaría su esencia.
 Recordó las largas horas en la mansión de los vampiros y se le contrajo el estómago. La presencia del otro ángel a su espalda hizo que encima le entraran nauseas .Se dirigió directamente al mueble bar que nunca usaba y sacó una botella. Se sirvió un vaso del líquido y se le bebió de un trago. Luego sirvió otro y lo dejó en la encimera mientras él bebía directamente de la botella. El ángel oscuro lo miraba con los ojos entrecerrados.
- ¿Que? ¿No eras mi grano en el culo? Pues empieza a acostumbrarte…ése es para ti.-
Jared contempló a Lassiter más detenidamente, desde el largo pelo con mechas negras hasta la multitud de piercings...al menos los que podía ver por lo que intuía. Lo analizó todo lo pudo con lo poco que estaba viendo, le gustaba saber lo más posible de sus misiones, pero por la pinta de duro del tipo que tenía delante, las cosas no iban a ser tan sencillas. Se removió inquieto en la habitación desconocida, nada contento ante el prospecto de todo el tiempo que le quedaba por pasar ahí...a menos que las cosas se torcieran.
-No soy tu grano en el culo, ángel.- anduvo hacia él y levantó el vaso -¿Qué cojones es esta mierda?
Lassiter se dió la vuelta y miró a Jared. El angel estaba mirandolo con el ceño fruncido y su voz habia sido grave, nada que ver con la voz aguda y celestial que los de su clase tenían. No lo recordaba así.
-Sirope de Arce. Te recomiendo que te lo tomes... Yo al menos necesito chutarme con algo porque hoy el día ha sido bien jodido y tenerte aquí sólo me lo recuerda.-vió de refilón como el tipo levantaba una ceja, cogía el vaso y olía el interior.

- No tiene níquel , tranquilo.Si lo tuviera estaría ya muerto.

Y le dió otro buen trago a la botella de Sirope. Sirope, ojalá su raza fuera sensible al alcohol, porque lo único que quería ahora era sentir esa sensación de embotamiento y felicidad que deja el licor destilado en los cerebros humanos, y en algunos vampíricos. Pero el sirope era un buen sustituto, un chute de azúcar directo a su cerebro y lo dejaba contento durante horas. Observó a Jared dejar el vaso intacto en la encimera. Lassiter sonrió sarcásticamente:

- No te fías...haces bien en no hacerlo-sus ojos brillaron -Así que ahora eres mi jodida niñera, ¿no?

Lassiter atrapó el vaso que Jared había desechado y se lo bebió.Cómo le gustaba burlarse del nuevo. Ahora sí que empezaba a sentirse un poco mejor, al menos no estaba tan cabreado.

- Bueno , ahora al menos se lo que siente mi Tohrmentor conmigo pegado a su culo...- torció la boca en una sonrisa malévola.-Tendremos que ir pensando qué mote ponerte…Jared es demasiado popular últimamente, figuras en un montón de libros de novelas eróticas.-le picó.
Jared permitió que los comentarios le pasaran por encima sin molestarse en contestarle. El tipo estaba largando como si fuera un disco rallado, ocupando su mente para evitar enfrentarse a la situación que estaba viviendo....sacudió la cabeza mentalmente, le recordaba a sí mismo, hace muuucho tiempo. Claro, que no era como si fuera a dejárselo saber a Mister Alfiletero. Guardándose su humor macabro para él se dedicó a dar vueltas por la cocina del ático.
-El hecho de que leas esa mierda humana-comento como si nada-dice mucho de la situación en la que estás.
 Sabía que no debería haber hecho ese comentario, su filosofía era: Mantente al margen. Cuanto más disociado estuviera de los seres a los que lo asignaban mejor, pero Lassiter...había escuchado muchas cosas sobre él y la mayoría no eran buenas, pero, después de todo, no era como si él estuviera lleno de virtudes tampoco.
Lassiter torció la boca en una mueca que enmascaraba su desagrado.

- Asi que juegas al papel de ángel borde, tienes mucho que aprender al respecto. – lo observó segur con su recorrido ignorándolo. Al final lanzó un bufido.- Demasiado tiempo en las alturas...- dijo elevando sus ojos a un cielo imaginario- Esto es la jodida Tierra ¿recuerdas? Aquí los humanos y también los vampiros tienen libre albedrío...no como nosotros, que debemos seguir las reglas de papi.-
Tampoco era del todo cierto, Lassiter había incumplido bastante esas reglas, no era un Caído justamente por haberlas seguido al pie de la letra. El sarcasmo hoy no era su fuerte porque Jared seguía ignorándolo impertérrito.

- Veo que seras una sombra aburrida.

 Se cansó ya de tanto monólogo y decidió irse del ático, a ver que tal andaba su protegido.

- Y hazme el favor de que nadie te vea..asi vestido vas a arruinar mi reputación-

Jared recorrió la figura de Lassiter con la mirada mientras éste comenzaba a desdibujarse. Rodando los ojos se desmaterializó directamente delante del ángel.

-No estoy aquí para hacer tu mierda de vida más divertida, sino para que la hundas aún más en la mierda-dijo tal y como tenía planeado.

Clavó en él sus pupilas de plata sintiendo como su esencia se agitaba cuando sus miradas entraron en contacto. Con una maldición silenciosa, desvió la mirada y apretó los dientes. Sabía que debía mantener en contacto visual al mínimo posible, esos ojos que les habían dado a ambos...era difícil mantener tus secretos cuando eran como malditos espejos. Le dio la espalda, confiado de sí mismo y fue a apoyarse a la barandilla, deseoso de contemplar el paisaje.
Lassiter se equivocaba, Jared echaba de menos las alturas. Llevaba confinado en la Tierra más tiempo del que podía recordar, su esencia angélica ansiaba el aire como su cuerpo mortal el agua, pero le era denegado....como tantas otras cosas. Pero por eso mismo se tomaba tantas otras libertades. Se dedicó una sonrisa torcida a sí mismo mientras volvía su mente tan solo dos noches atrás: las velas negras, el sudor, el olor a sexo...y sangre. Su cuerpo se estremeció casi imperceptiblemente mientras sentía como su perfume florecía a lo largo de su piel por efecto del recuerdo. Sabía que su esencia estaba haciéndose más perceptible y que debía estar absorbiendo la luz a su alrededor como un puto agujero negro. Mejor, que su "protegido" se enterara de con quién estaba tratando.
Lassiter profirió una maldición. Jared acaba de interrumpir su salida del ático con su numerito de “ soy el cabrón más grande del mundo y he venido a Joderte la existencia”. Estaba metido en un pozo de mierda , se dio cuenta de repente, mascando las palabras que Jared había soltado en menos de un segundo. El ángel oscuro no estaba aquí para supervisar su trabajo, estaba aquí para asegurarse de que no lo hiciera.

¡Jodido cabrón de Nigel! ¡Jared era un ejecutor! Puesto en sus mismísimas narices y con su pleno consentimiento...no es que él hubiera podido negarse a la decisión de Nigel,el bastardo era ostentosamente mas poderoso que él, pero podría haberse negado y haber terminado con todo de un plumazo. Como si Lassiter fuera de esos que hacía las cosas fáciles...nah, él era de los que las hacía triplemente complicadas, así que el resultado hubiera sido el mismo, pero al menos hubiera podido escupirle a la cara a Nigel todo lo que pensaba de él.
Ahora se sentía engañado y utilizado, y lo que es peor...reemplazable. Y eso dañó su Ego...un poquito, después de todo, tenía Ego suficiente para ser dañado y al segundo seguir intacto. No se dejaría ejecutar sin enseñar los dientes. Sonrío para sí mismo. Se le estaban pegando más cosas de los colmilludos de lo que él había creído.
Ya no tenía dudas de la naturaleza oscura del ejecutor al ver como era capaz de succionar la luz que había a su alrededor, aspirando toda la energía circulante. Pero a través de ello también era capaz de darse cuenta de que Jared estaba tan anclado como él a mundo material. Linda sorpresa y prometedora. Eso quería decir que también tenía debilidades y si conseguía descubrir cuáles eran, quizás pudiera terminar con él antes de que él finalizara su trabajo.

Lassiter observo la figura que le daba la espalda. Jared había cambiado mucho, eso halo de oscuridad y vacío que ahora le envolvía no estaba presente cuando ambos se conocieron.
Recordó la figura del joven ángel, comandando unas cohortes de sus soldados, girándose hacia él, esperando sus órdenes, apremiándole a decidir qué cohorte sacrificaba en esa estúpida guerra. Una de tantas decisiones que le llevaron al límite de todo.
Nunca hubiera pensado que aquel joven y recto comandante que irradiaba tanta luz, iba acabar con una esencia tan sumida en la oscuridad. Cómo alguien así terminaba siendo un ejecutor, era la pregunta del millón.  Porque tenía que serlo, tenía que ser un ejecutor...Pero no iba preguntárselo, si Nigel creía que Lassiter no debía saberlo, tener ese conocimiento sería algo que le aventajaría o podría inclinar la balanza en un momento dado, era una alteración en la perfección y pulcritud del juego del Jefazo...o no. Empezó a dolerle la cabeza, o lo similar que le podía suceder a los ángeles si hablábamos en términos terrenales.


Jared salió de su ensimismamiento cuando sintió la fría cólera del ángel detrás de él. Se sonrió mentalmente, el tipo había picado. Sorprendentemente, había sido fácil de engañar, pero eso se debía al odio que se profesaban él y Nigel. Se preguntaba qué carajo habría pasado entre esos dos para que se detestaran de semejante manera. Por el momento, él había hecho lo suyo: Lassiter se creía que el Gran Jefe lo había enviado a darle por culo y por ende se esforzaría el doble en su trabajo lo cual le permitiría ver de qué estaba hecho. Siguiendo ése hilo de razonamiento sus pensamientos tomaron un camino mucho más oscuro mientras recordaba las últimas palabras...bueno, órdenes de Nigel: No juegues con él, no te encariñes con él, ya sabemos como eres. Vigílalo, sácale todo el partido que puedas y si juzgas que es inservible, haz el favor de librarme de un bulto innecesario. Jared despreciaba la idea de acabar con otro ángel y Nigel y su panda de lameculos lo sabían. Por eso siempre lo enviaban en misiones por el estilo y se había convertido en el mejor en lo suyo. Sacudió la cabeza y se dio la vuelta para enfrentarse a Lassiter que se masajeaba las sienes con los dedos .

-¿Qué cojones te pasa?
-¿A mí? qué cojones te pasa a ti, querrás decir.

 Lassiter evito el contestar la pregunta y lanzó otra a modo de distracción. Jared le estaba empezando a poner nervioso. Y necesitaba que su mente tomara las riendas de todo esto. Intentó focalizar la atención en la situación y no en ellos. Pero tenía que dejar las cosas claras. Se materializó justo enfrente de él, invadiendo totalmente su espacio personal y a escasos milímetros de su cara. El arcángel no retrocedió un centímetro ni movió un músculo, parecía que lo esperara.

- Dejemos algo claro-, explicó Lass-yo no he pedido esto. No te caigo bien, tú no me caes bien a mí tampoco. Tu simple presencia me provoca urticaria...así que no finjas que te preocupas por mí, ni nada parecido. Eres mi sombra, estupendo, pero mantente a distancia, bien lejos e invisible a poder ser.
Jared se petrificó ante el asalto a su espacio personal a pesar de que odiaba que la gente se acercara tanto. Haciendo uso de toda su fuerza de voluntad decidió dejar al ángel boquiabiero...atacándole de la última manera que podría esperarse. Acercó su rostro más al de él y desplazó sus ojos por su rostro, evitando sus ojos.

-Y dime, ¿dónde te doy urticaria exactamente?
Lassiter casi saltó ante el acercamiento del ángel oscuro. Casi. La que saltó fue una parte de su anatomía que él no se esperaba, la muy bastarda. Entrecerró los ojos.

- Por todo el jodido cuerpo… ¿estamos? Mantente alejado de mí….-pero no se movió, es más, estaba prolongando esta situación y de repente empezó a oler a eucalipto. Joder.

Jared ladeó la cabeza, realmente se había esperado que el tipo retrocediera, pero estaba aguantando y él no pensaba hacer menos. Armándose de valor y dispuesto a hacer que Lassiter estuviera lo más incómodo posible le dedicó una sonrisa torcida.
-Eso es un montón de piel picándote. ¿Estás seguro de que quieres que me aleje? ¿No necesitarás a alguien que te rasque?.
Lassiter estaba inmóvil en el sitio, más que nada porque si se movía no se atenía a las consecuencias de lo que haría. El aroma a eucalipto y a noche que emitía Jared estaba profundizando demasiado en sus fosas nasales, estaba enviando sensaciones a su cuerpo largo tiempo olvidadas. Mierda con eso de no hacer ascos a nada, machos o hembras….éste era un angel y ademas un ejecutor, y hetero seguro y… ¡¿por qué cojones siquiera estaba plantéandose algo así?!

- Deja de decir sandeces y mantente alejado,no eres mi tipo. Eres mas del tipo de Nigel...quizás él quiera que le rasques.-ladró.
Jared aspiró el aroma a cedro y sintió que TODO su cuerpo se volvía de piedra, pero no fue tan idiota como para mirar entre sus piernas. Así que estaba poniendo cachondo al angelito, vaya, vaya, eso sí que no se lo esperaba.
Estaba a punto de soltar algo de lo que se arrepentiría cuando las palabras de Lassiter cortaron hondo en su alma, enviandolo a tiempos que no quería recordar. : " Eres mas del tipo de Nigel..." Con un poderoso impulso acorraló al tipo contra la barandilla dando una mierda por si sentía su polla dura contra sus cuádriceps.
-Cierra la puta boca antes de que te arrepientas-gruñó.
Lassiter pasó de la estupefacción a la satisfacción en medio segundo al ver que había conseguido una reacción del Hombre de Hielo…y una que no se esperaba. Una sonrisa torcida se dibujó en su cara al tiempo que se dejaba aplastar por el cuerpo de ángel. Joder, su polla se puso tan dura como una barra de hierro en cero coma tres milisegundos.
- ¿Ésta es tu idea de un acercamiento romántico? Te dije que no me ponías, eres demasiado angelical y encantador.-ironizó- Me van más fuertes…y femeninas.-básicamente estaba mintiendo como un bellaco, pero maldito fuera si iba a dejarse arrastrar por la lujuria en ese momento.
Jared sentía una masa tan confusa de pensamientos en su cabeza que los empujó todos a un lado y dejó que el cuerpo lo guiara. No solía hacerlo muy a menudo...pero el resultado siempre era como mínimo interesante. Y resultaba que la emoción dominante en su cuerpo ahora mismo era la Lujuria. Dirigió la mano derecha al cuello de Lassiter y lo ladeó mientras acercaba sus labios a su oído, la izquierda, la posó con firmeza sobre la dura erección del ángel
-¿Hembras? Yo no estaría tan seguro...-
Lassiter casi estalló en el momento que sintió esa mano sobre su miembro y esa voz susurrándole al oído ¡maldito hijo de puta! El tipo estaba jugando con él. Agradeció al cielo que algo de cordura fluyera por la papilla que era ahora su cerebro en medio de la maraña de deseo que lo gobernaba. Pero a este juego podían jugar dos. No se lo pensó dos veces y giró su cabeza tan rápidamente que Jared no pudo ni reaccionar y se abalanzó sobre él, atrapando sus labios con lo suyos y agarrando fuertemente su cabeza por la nuca. Invadió su boca son su lengua y mordió su labio inferior con los dientes. Un reguero de sangre plateada empezó a caer por la comisura del labio del ángel, que se apresuró a lamerlo.
Jared gimió. Sé cago en todos los serafines del cielo por haberlo hecho, pero Gimió. Un sonido animal abandonó sus labios cuando la lengua de Lassiter invadió su boca con la fuerza de un camión despojándolo de la poca cordura que le quedaba.Hizo lo único que su cerebro le pidió agarrarse más fuerte al tipo...y fue a ser que tenía buen asidero en entre sus piernas.
Con un movimiento rápido de muñeca colocó la mano de manera que pudiera agarrarle a través de los pantalones y puso los ojos en blanco cuando lo sintió duro y despidiendo calor a través de la tela. Esto no tendría que estar pasando lo sabía, pero el bastardo tenía algo...algo salvaje y a él nunca le habían importado un carajo las reglas de Nigel.
Lassiter estaba a punto de explotar cuando algo en su cerebro le devolvió a la realidad. Un ejecutor le tenia cogido por las pelotas literalmente, con su lengua en el gaznate ...pero cogido por las pelotas. Se separó abruptamente de Jared y echó su cabeza hacia atrás. Todo esto le estaba costando un esfuerzo sobrehumano, pero él no era humano después de todo ¿no?

- Te dije que te mantuvieras alejado... ¿es así como controlas a tus protegidos? ¿Provocándoles y llevándoles al límite? Buen punto.-
Jared salió del trance en cuanto los labios de Lassiter se separaron de los suyos y jadeó para coger el aire que no sabía que había estado reteniendo
-Creía...que no necesitabas que te protegieran...pero puedo protegerte de mí si así lo deseas.-
Lassiter reunió fuerzas y se deslizó hacia un lado, saliendo de la prisión en la que el cuerpo de Jared le tenía… ¿retenido? Ni siquiera quiso mirarle, sabía que si lo hacía empezaría a seguir con sus ojos cada centímetro de su cuerpo y así como estaba de excitado era mejor que no lo hiciera. Esto era un pulso y habían quedado en tablas. No le gustaba sentirse manipulado y Jared le había manipulado, detectando una de sus debilidades y explotándola.

- Mantente alejado de mi... ¿Me has oído? -intentaba recobrar el aliento y la cordura. Su polla aún palpitaba en sus pantalones y clamaba por liberarse.

Jared le observó con lo que tenía claro quer era una mirada depredadora en sus ojos plata y estaba seguro que al cabrón le estaba gustando. Acababa de darle una vuelta interesante a su misión y las cosas no iban a quedarse así...aunque lo dejaría por hoy. Con deliberada lentitud, llevó su mano a la delantera de sus pantalones y se reacomodó a sí mismo.

- Claro...todo lo alejado que pueda-dejó la frase en el aire unos segundos-aún tengo que estar…pegado a tu culo, por así decirlo-dijo deleitándose en el doble sentido- Órdenes de arriba.-

Lassiter se sintió como se debian sentir las hembras acosadas por los machos  con una polla por cerebro. Y entonces sí levanto su mirada y se enfrentó a los ojos del ángel oscuro. Él ya no proyectaba lujuria, ahora estaba tan cabreado que lo único que quería era partirle la crisma al jodido Jared. Pero eso implicaba acercarse a él, lo cual era lo último que quería hacer. Sin bajar la guardia y taladrándole con la mirada sólo dijo:

- Eres un bastardo arrogante...No me sigas ¡ni se te ocurra intentarlo!

Y sin darle tiempo a responder se desmaterializó. Enmascaró su presencia, eso al menos le daría un par de horas de intimidad.

Jared gruñó al sentir lo que el otro ángel hacía, pero decidió dejarle en paz, suficiente tenía con lo suyo. Volvió a entrar en el ático y se dejó caer en el primer sofá que pilló, rememorando la escena...Vale, si quería que el mástil de barco que tenía por polla se calmara más le valía cambiar de tema. Pensó en la expresión de Lassiter unos segundos antes de que se desmaterializara: el enfado. Bien, su trabajo consistía en llevar al tipo al extremo y ver cómo respondía. Pero lo que nunca imaginó, fue que el ángel también fuera a llevarle a él al extremo.

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