lunes, 16 de abril de 2012

Escena III




Jared dejó que las partículas de Lassiter le guiaran. Lo que primero le llamó la atención antes de abrir los ojos fue el olor a humedad que captó en el ambiente. Cuando sus pupilas se adaptaron a la luz tenue distinguió lo que parecía....un sótano. Estaban parados ante una gruesa puerta de metal, frunció el ceño.


-¿Qué cojones es esto? ¿Es aquí donde traes a tus amiguitas para jugar? Menuda mierda de sitio-gruñó.


Lassiter ignoró el comentario de Jared, porque sabía que solo iniciaría una nueva serie de pullas que no llevarían nada. Ahora que había conseguido distanciarse mentalmente del agarre del ángel, no quería volver a propiciar un acercamiento. Su mente aún tenía que procesar muchas cosas. No era el momento.


-Eso es una puerta. Lo de alrededor un sótano Lo de detrás un zulo-le explicó como si tuviera cinco años-¿ Dejamos a un lado lo obvio?-


Con un movimiento de su mano la puerta se abrió dando paso a una estancia pequeña y oscura. Parecía un agujero , sin luz en su interior y de poco tamaño, pero el suficiente para que la luz del exterior no iluminara el fondo.


-Quiero que conozcas a alguien.


Jared parpadeo unas cuantas veces, aún así no pudo evitar que se le pusiera un cara de ¡qué -cojones! gigante. Se agarró al marco de la puerta y apretó, intentando controlar su furia.


-¿Qué coño tienes encerrado aquí, Caído?


En su mente, una sola palabra daba vueltas y esperaba que no estuviera en lo correcto o estaba el ángel estaba de mierda hasta el cuello.


Lassiter se quedó observando como Jared se retorcía y caía sobre sus rodillas, mientras se agarraba la cabeza con ambas manos y empezaba a transmutar su energía. Las moléculas del oscuro empezaron a vibrar, casi haciéndole perder su corporeidad…hasta que Lassiter lo alcanzó con su campo.


Desde que el momento en que abrió la puerta, había extendido un grueso escudo electromagnético sobre sí mismo, bloqueando las ondas mentales del ser que tenía recluido en el zulo. Pero no había avisado a Jared, quería saber si lo mismo que le había afectado a él e interferido en su radar sobre Tohrment afectaba a otros.


Y por lo pipa que se lo estaba pasando el tipo, vaya si lo hacía. Así que no era sólo con él mismo. Esto confirmaba sus sospechas, Y al mismo tiempo le daba la prueba que necesitaba. Jared empezó a recuperarse mientras Lassiter le cubría con fuerza con su campo.


- Te sientes como si te hubieran triturado el cerebro, ¿verdad?-buscó con su mirada el lugar donde había dejado su sorpresita.


***


Jared sintió como si cada partícula de su esencia angélica estuviera punto de estallar...era dolor, dolor como el que llevaba siglos sin sentir y por la mirada del bastardo de Lassiter, tenía todo esto planeado.


Pero el ataque terminó con relativa rapidez y él quedó arrodillado en el suelo, agarrándose la cabeza como si le fuera a explotar. Cuando se sintió capaz, alzó su furiosa mirada hacia el otro ángel y le siseó, enseñando los colmillos.


-¿Acabas de exponerme al ataque de un symphath a propósito?


Lassiter sintió como la sangre de su cuerpo empezaba a hervir y no con ese calor que Jared le había provocado cuando le había agarrado, no, mejor no pensar en eso...era el calor de la rabia y la bilis subiendo por su estomago.


Apretó los puños con fuerza en un intento de no romper la puerta de enfrente de un golpe.


-¿Sabes lo que es esto? ¿Sabes lo que un symphath nos hace?


Al no contestarle inmediatamente, se agachó y le cogió por la solapa y le acercándole a él. Jared no opuso resistencia, pero eso era seguramente debido al dolor residual del ataque.


-Explñicame esto, Jared, porque la paciencia hoy no es mi fuerte.


Cuando Lassiter lo levantó del suelo el cerebro de Jared bailó la samba en su cráneo y puntitos negros le nublaron la vista.


-Suéltame, gilipollas...-gruñó-Sabía que eso...era un symphath...lo sentí en mi esencia...-intentó levantar la vista hacia él y tragó saliva-pero no tenía ni puta idea de que pudieran tener este efecto en nosotros-tras pensárselo unos segundos añadió-te lo juro.


Lass lo soltó de golpe, porque, maldita fuese, le creía. Le dejó caer contra la pared, del impulso de su empujón y el tipo quedó quedó ahí, tratando de recuperar la respiración. Le recordaba a la primera vez que se había cruzado con un comedor de pecados él mismo.


Volvió a cerrar la puerta de metal con su mente, bloqueándola con hechizos y símbolos candado que había tenido que romper al abrirla.


- Los symphath nos afectan bloqueándonos con sus ondas cerebrales. Nuestras ondas vibracionales se ven alteradas y cuanto más cerca están de nosotros, más desestructurados resultamos... ¿No lo sabías entonces?-pregunto mientras le tendía la mano para que terminara de incorporarse. Se sentía a un poco culpable de lo que había hecho…sólo un poco-Yo tuve que descubrirlo tras ser atacado un par de veces. Fue eso lo que me mantuvo alejado de mi protegido y lo que ha provocado que Nigel se ponga más tocapelotas que de costumbre.


Jared se cagó en la madre de Lassiter cuando le puso de pie y prácticamente cayó encima de él, aplastándolo bajo todo su peso. No le gustaba demostrar debilidad, pero ese....ser, le había dejado hecho una mierda.


-Voy a matar a Nigel por no haberme dicho esto-dijo contra la tela de la camiseta del ángel-estoy seguro de que ese hijo de puta lo sabe.


Lassiter le agarró con fuerza cuando vio que se tambaleaba, colocando su brazo por su espalda y sujetando su enorme cuerpo contra él. Mala idea, enseguida el aroma a eucalipto inundo sus fosas nasales y despertó a don dormido de su entrepierna.


Pero esta vez estaba tan cabreado que su cerebro aparcó en un rincón oscuro todas esas sensaciones acompañadas de pensamientos igual de oscuros y los encerró bajo llave.


-Sujétate, yo me estampé contra un camión...en marcha-lo abrazo aún más fuerte y lo levantó un poco, tarea casi imposible ya que el ángel era tan alto y robusto como él-Ni puta idea de si Nigel lo sabe o no, yo tenía mis sospechas cuando me vació ahí arriba. Cuando volví a mi ático a buscarte era para…eh…


Mierda. Doble mierda. Esas imágenes del tipo en su cabeza otra vez no…


Jared cerró los ojos y apretó los dientes cuando sintió a Lassiter endurecerse contra él. Bien...ahora mismo el tipo podía despelotarse y tumbarse en una cama ofreciéndosele si quería, más que nada porque le era imposible hacer otra cosa que no fuera agarrarse la cabeza para que el cerebro no se le saliera por las orejas.


-Necesito...descansar...ya me ocuparé de Nigel cuando...me recupere-dijo en un susurro.


***



Jared suspiró cuando fue depositado en una suave y mullida superficie...para luego gruñir al inhalar el aroma de Lassiter en las sábanas, el perfume le resultaba extrañamente reconfortante...


-Algo de...azúcar...por favor-susurró y se revolvió.


Lassiter se encontró de pie, en la cocina preparando una de las pócimas curativas más azucaradas que servían para recuperarse y aún no sabía cómo había llevado su culo hasta ahí tan rápido.


Mientras mezclaba los ingredientes se permitió en verse a sí mismo y se rió, se rió con ganas. Parecía una jodida enfermera preocupada por la salud de su paciente. Tpda una mamá gallina.


Vaya una imagen del duro, sarcástico y mordaz grano en el culo de Tohrment. Gracias al cielo, en su ático estaba a salvo de miradas indiscretas que luego se pasarían el resto de la eternidad mofándose de él. Léase los tocapelotas de la Hermandad.


Cuando tuvo el brebaje preparado, lo probó y le dio su aprobación. Se materializó justo después frente a Jared y se sentó junto a él en la cama, colocando su brazo debajo de sus hombros, ayudándole a levantar el cuello.


- Aquí tienes, un Krolls bien azucarado.


El tipo gimió en sus brazos y eso, sorpresivamente le complació ¡Dios! Si que era una jodida enfermera, solo le faltaba la cofia y la minifalda.


***


Jared pensó que si a los ángeles pudieran salirles arrugas él estaría lleniiito dada la manera en que se estaba frunciendo el ceño mentalmente a sí mismo.


Maaaaaaaaaaal, esto estaba jodidamente mal ¿desde cuándo él se dejaba cuidar como un niño de cinco años?


Bueno colega-le dijo una vocecilla en su cabeza-no todos los días casi te fríen el cerebro.


Desestimó el comentario mientras daba otro sorbo a la bebida que le había traído Lassiter. El otro ángel se estaba portando genial con él y Jared no era capaz de decidirse sobre la razón de que lo estuviera haciendo, ¿acaso quería que subiera y le dijera a Nigel que era un Guardián estupendo y acabar con todo esto? ¿Tan rápido quería librarse de él?


-Se supone que quien debe cuidar de ti...soy yo...-dijo con voz ronca.


- Bueno, sí, pero creo que tengo más experiencia en esto de cuidar guerreros jodidos que tú... tendrías que haberme visto cuando Tohrment echaba la primera papilla cada vez que comía...eso sí que era digno de ver, casi se le salía el estomago cada vez...


Lassiter se dio cuenta en ese momento, que su relación con Tohrment había sido más estrecha que con ninguno de sus anteriores pupilos...le había cogido cariño al puto vampiro.


-Supongo que te debo una disculpar .Sabía lo que te haría el symphath- había pronunciado él esas palabras. Joder ¡el symphath le debía haber reblandecido el cerebro sin darse cuenta! él jamás se disculpaba.


Por su parte, Jared se encontró a sorprendido...Lassiter acababa de abrirse a él, por muy poco que fuera. Con un esfuerzo se llevó la mano derecha a la cabeza y se masajeó la sien. Sabía que su trabajo ahora mismo era meterse en la piel del tipo, arrancarle hasta la últimas gota de información. Pero en vez de eso se encontró preocupándose por él


-¿Fue muy duro sacar al vampiro de la mierda?


El otro le levanto una ceja. Eso era una pregunta sin ironía y sin tener que poner el escudo ni tener que esquivarla. El primer impulso de Lassoter fue sospechar de ella, luego decidió que la información en si no era tan relevante, así que no iba a matarlo hablar.


-Para él... fue un tanto difícil, es terco como una mula, el cabrón. He hecho peores cosas en mi vida que sujetar a un vampiro mientras su estomago sale por su boca, créeme...eso no fue nada. Era divertido ver como se resistía, eso me hizo ver que podía salir de la adelante si concentraba toda esa energía en algo que no fuera destruirse a sí mismo.


Se dio cuenta que había hablado de corrillo, sin parar, como si estuviera hablando con un colega...Seh, decididamente los symphath seguían afectándole, tendría que multiplicar la energía de su escudo electromagnético la próxima vez. Y ya que acababa de abrir su corazón, en sentido figurado claro está, al ejecutor preparado para freírle las pelotas en cualquier momento, quiso ya zanjar el tema de la disculpa, porque maldita sea si volvía a bajar la guardia de esta manera.


Lo incomprensible era que Jared no estuviese atacando con toda su artillería. Se limitaba a escucharle y fregarse las sienes para aliviar el dolor.


- Acerca del symphath...quería saber si te afectaba como a mí. Simplemente eso. Si te hubiera puesto sobre aviso no hubiera sacado tanta información como la que he conseguido. Y sabía que sobrevivirías, dejándote como una mierda, pero vivo. -tragó saliva ante las palabras que iba a pronunciar- No iba a permitir que el ataque te afectara más de lo necesario...soy un cabrón, pero sé dónde están los limites.


***

Jared rodó los ojos, eso le provocó más dolor y la risa que estaba conteniendo no ayudaba mucho.


-Gracias, Alfiletero-dijo con su mejor voz de chico duro, luego se puso más serio-Nigel nunca me informó de esto, es más, ni siquiera sabía que había symphaths de por medio...-se mordió los labios antes de seguir hablando.


No eran amigos, no lo serían. Quería follárselo como a nadie, sí, pero la amistad con un tipo al que cabía la posibilidad que tuviera que matar no entraba en sus planes. Solo pensar en que su misión terminara "mal" le provocó unq curiosa sensación del vacío en el estómago sobre la que decidió no seguir reflexionando


-¿Cuándo te diste cuenta de que tenían este...efecto en nosotros?


Ahora mismo quería saber todo lo que pudiera sobre esos hijos de puta telepáticos para cuando subiera hasta donde estaba su jefe y le pateara el culo, metafóricamente hablando, claro.


-Fui atacado un par de veces por ellos...- Lass se aclaró la garganta antes de hablar. Estaba sintiéndose demasiado cómodo hablando con Jared. Y eso no entraba en sus planes Se sentía mejor cuando ambos se lanzaban pullas, al menos la sensación de incertidumbre que tenía ahora estaba ausente.


- Tuve que investigar un poco y hacer unas cuantas pruebas hasta que di con la causa. De forma bastante dolorosa, créeme.


-No jodas-interrumpió con voz seca Jared enarcando una ceja, lo cual solo pareció traerle más dolor.


- Al menos tú tienes a alguien ahora…- calló de repente, esto estaba convirtiéndose en una conversación demasiado cercana-Es bastante jodido recuperarse en un arroyo o en un callejón infestado de ratas.


***


Jared ladeó la cabeza para mirar a Lassiter, repasó sus facciones desde los ojos, tan parecidos a los suyos, pasando por sus llenos labios...el dolor de cabeza estaba pasándosele.


-Argh.....-gruñó-¿Cuánto va a durarme esta jaqueca de mierda? es decir, ¿cuánto te duró a ti?.


Lassiter le dedicó una sonrisa cabrona de medio lado. Un cambio en la conversación, perfecto:


- Tranquilo, yo estuve un día entero así, pero calculo que tú en un par de minutos estarás recuperándote. Los efectos dependen de la cantidad de poder que albergues en tu cuerpo y soy un gran enfermero y, ángel - soltó y enmarcó su cara con esa sonrisa ladina que tanto le caracterizaba. Quizás le diera mas información de la que en un principio había supuesto.


Jared empezaba a sentirse curioso acerca de dónde les llevaría la conversación.


-No te imagino con un delantalcito blanco y corto de enfermera-rió repasándolo con la mirada


Por mucho que los sorprendiera ambos, acabaron carcajeándose ante la imagen mental de Lassiter que tenían ambos.


-Créeme yo tampoco y he dicho enfermero, Jared, enfermero no enfermera. Si te oyeran las actuales trabajadoras de la rama sanitario...Tuve una de ellas como protegida y odian ese estereotipo.


Lass observo a Jared tumbado en su cama, y flashes de su cuerpo desnudo sobre sus sábanas de seda negra le hicieron casi tambalearse.


-Termínate la poción y pronto estarás recuperado.


De repente las alas del oscuro se hicieron visibles fugazmente, y a Lassiter le sobre vino una pregunta en su cabez.


- ¿Como caíste, Jared?-


***


Jared estaba en proceso de tomar un sorbo, pero la pregunta le pilló tan por sorpresa que acabó derramándose lo que quedaba de poción encima. Y quemaba.


-¡Mierda!-chilló levantándose de un saltó para alejarse de líquido caliente, se quitó la camisa empapada-¡Podrías haber elegido otro momento para preguntar algo así!- dijo sin mirar a Lassiter mientras se revisaba la dolorida piel del pectoral derecho


Lassiter le observó mientras se quitaba la camisa empapada. La visión de su pecho desnudo hizo que se pusiera duro como una roca de nuevo y los pantalones le apretaran ¡Joder! Ya estaba su polla pensando por él...tenía que hacer algo para bajar la erección que el otro ángel seguro vería.


Empezó a darse órdenes mentales: piensa en Vishous, piensa en Vishous, piensa en Vishous. Funcionó. La jodida parte de su anatomía comenzó a dolerle menos. Al igual que el oscuro, comenzó a pasearse por la habitación, sólo que por el lado opuesto.


- Me pareció un momento como cualquier otro...-mintió encogiéndose de hombros con esfuerzo.


Jared suspiró antes de enfrentar la mirada de Lassiter mientras todas sus neuronas se ponían a trabajar en una manera no patética de evitar el tema. NO iba a hablar de eso ¡Evasión, evasión, evasión!


Ok, hizo y dijo lo primero que se le vino a la cabeza. Con un majestuoso movimiento abrió sus alas azabache al máximo y las batió una vez. La luz a su alrededor desaparecía y a través del profundo negro podía verse algún que otro tono tornasol


-¿Qué pasa? ¿Quieres un par igual o qué?


El tipo le sonrió de medio lado. Una pregunta espinosa para Jared, ¡eh?. Bien, otro punto a anotar en la lista de cosas que conseguían alterarle.


-Cada uno tiene su historia y veo que eres reacio a contar la tuya-asintió lentamente-, es respetable.


Trató de evitar mirarle directamente. Estaba desnudo de cintura para arriba, de pie en toda su extensión y con aquellas oscuras y magnificas alas… ¡Mierda! su erección de estaba volviendo a la vida de nuevo. Y esta vez ni la visión de Vishous tejiendo jerséis iba a conseguir aligerar el bulto de debajo de sus pantalones.


Tenía que seguir hablando para intentar distraerse.


-Eras uno de mis tenientes al mando y tu Luz era tan pura que prácticamente hacía daño mirarte. Te recuerdo y comprenderás si me siento un poco curioso al respecto del tema, pero-levantó las manos en señal de derrota- no voy a insistir, todos tenemos nuestros secretos.


***


Jared se giró, dándole la espalda. Estaba sorprendido de que el tipo no insistiera más en el tema, pero, después de todo podía simplemente ser una estrategia para...joder, estaba harto de desconfiar de todo el mundo todo el tiempo. Realmente no estaba en su naturaleza, pero eso no era lago que sus enemigos necesitaran saber. Aunque, ¿acaso era Lassiter exactamente su enemigo?


Mierda, y el dolor de cabeza solo le empeoraba…


-Digamos que no fue agradable y Nigel tuvo mucho que ver, ¿satisfecho?


Lassiter soltó el aire aliviado cuando Jared se dio la vuelta. ¡Gracias, Dios! Se reacomodó como pudo la entrepierna bajo el pantalón aprovechando que él no miraba, por suerte, su erección había pasado desapercibida y la información que acababa de darle era crucial.


-¿Por qué no me extraña que ese bastardo esté metido en ello?-bufó. Levantó los ojos hacia el cielo y se rió de medio lado-Sí, bastardo, me has oído bien, pedazo de cabrón. Baja aquí si te molesta lo que digo.


Era un poco infantil pronunciar todo aquello, pero en ese momento necesitaba exteriorizar algo de su tensión interna y un poco de la rabia hacia Nigel. Sin contar con que sabía perfectamente que el Jefazo estaba atento.


Coño, estaba incluso tentado de montárselo con Jared ahí mismo en su cama solo para provocar a su superior. Pero eso sabía que eso acarrearía consecuencias nefastas después…al menos para él.


Jared rió ante las palabras de Lassiter. Se giró y pasó por su lado y dirigió una mirada de soslayo a su pantalón.


-Buen intento-anduvo hasta la cama, su paso era ligero como el de un depredador, y se tumbó-Ahora, ¿no sabrás hacer masajes por alguna casualidad? Me estalla la cabeza.


Lassiter entrecerró los ojos. Pillado y bien pillado. Suspiró y cuando vio a Jared de nuevo en su cama, desnudo de cintura para arriba y con su cuerpo extendido y expuesto, no pudo más que preguntarse a sí mismo, si realmente el cabrear a Nigel era el único motivo por el cual quería montárselo ahí mismo con Jared.


Nop. No era sólo ese el motivo, jodidamente claro que el ángel oscuro le ponía duro y le excitaba solo con olerle. Ese tipo, con toda su arrogancia le atraía como la miel a las moscas. La cuestión era si se dejaba llevar por ello o simplemente se controlaba.


No podía creerse que siquiera se lo estuviera planteando, el mero hecho de tener dudas sobre si hacerlo o no, era ya de por si preocupante. En cualquier otro caso, Jared ya estaría debajo de él, albergando toda su longitud en su interior.


Lassiter no era de los que se refrenaba a la hora de disfrutar del sexo. Cogía lo que quería. Lo raro era que lo quisiera, pocos seres conseguían abrir el apetito sexual del ángel. EL dudar de si hacerlo o no tenía demasiadas connotaciones psicológicas que no pensaba, ni quería, pararse a analizar.


Toda esa mierda del protector y el protegido ya se la había saltado más de una vez. El problema era ver a Jared como algo más que un objeto sexual. Nop.


Se obligo mentalmente a ver a Jared como sexo, puro sexo. Nada de gilipolleces de otro tipo. Dejó a la parte animal de su cerebro tomar las riendas y enviarle imágenes de la polla de Jared liberándose en el sofá. Joder, ese mueble nuca sería lo mismo. Se encogió de hombros mentalmente: no eres un caído por saber controlarte y hacer siempre lo que se debe.


¿Tengo pinta de masajista? –rió- De todas formas, por supuesto que sé hacer masajes. La cuestión es que si me acerco demasiado a ti, la verdad, masajes no es lo que te daré precisamente-entrecerró los ojos dedicándole una mirada caliente-Y lo sabes.

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