miércoles, 4 de julio de 2012

Escena VII





ESCENA 7

Para su propia sorpresa, Jared no se tensó cuando la mano de Lassiter acunó su rostro y luego acarició su pelo. Normalmente un gesto así le habría cortado el rollo y, como mínimo, puesto de mal humor. Sin embargo ese gesto solo hizo que le diera vueltas la cabeza con el deseo de tenerlo entre sus labios. No respondió a su comentario con palabras, solo con el simple gesto de inclinar la cabeza y envolver su glande con sus sedosos y húmedos labios. Jared gimió cuando el sabor del otro ángel invadió su boca y el sonido reverberó a lo largo de toda la polla de Lassiter. Lo lamió primero tentativamente, luego casi con ansia, devorando su miembro con gula.

Lass no se esperaba una invasión tan temprana. Esperaba alguna otra reacción menos íntima...aquello era...el paraíso. Esa boca estaba llevándole al mundo de las almas perdidas, y la suya ya lo estaba irremediablemente. Agarró su pelo por la nuca e inconscientemente, fue acompasando el ritmo de su amante con sus caderas, lenta, cadenciosamente. La boca de Jared era tentación pura y cómo se la estaba trabajando. Le observaba mientras le devoraba y pensó que era la más erótica de las imágenes.


Jared se escuchaba a sí mismo ronronear como una pantera gigante mientras lamía al Caído. Cuando empezó a moverse entre sus labios tuvo que reprimirse para no empezar a comérselo como si le fuera la vida en ello. En vez de eso siguió chupándolo lenta y rítmicamente, usando sus labios, su lengua, el interior de sus mejillas, acompañando con las manos. Sonara como sonara era simplemente delicioso, tanto su sabor como su tacto en su boca. No es que nunca antes hubiera disfrutado hacer algo así, pero...esto estaba a otro nivel. Se dio cuenta de que darle placer le hacía sentirse realizado, completo. Sin prestar demasiada atención a las intensas emociones, bajó la mano derecha hasta sus testículos masajeándolos al compás.

Lass tuvo que gemir, aunque se esforzara en no hacerlo, porque aquello era para gemir y gritar de placer. Hacía tiempo que nadie, nadie se la chupaba de esa manera. A conciencia. Ni siquiera su última amante hembra , Storm, se había dedicado tanto. Pensándolo mejor, ni siquiera el mismo Jared en su anterior encuentro. ¡Joder! Tuvo que echar la cabeza hacia atrás para poder aguantar las ganas irrefrenables de correrse en su boca. Era una costumbre adquirida con el paso del tiempo. No solía hacerlo. Sacaba en el último momento su miembro de la boca de sus amantes y con su propia mano, sino lo hacían ellos, terminaba el trabajo. Su semilla quedaba siempre desparramada sobre ellos, pero nunca había sentido la necesidad de terminar en la boca de nadie. Era demasiado íntimo. Ahora...no tenía ningunas ganas de sacarla de esa increíble boca y esos labios.

Jared adelantó la mano libre para sostener las caderas de Lassiter pegadas al sofá cuando lo sintió comenzar a revolverse. Estaba a punto de tener un orgasmo y sabía que iba a ser bestial. Se estaba asegurando de ello. Pero más le valía al tipo no negarle su semilla en el fondo de su garganta o iba a cabrearse. Relajando los músculos lo tomó aún más adentro, comenzando a marcar el ritmo final: lento, profundo y duro.

¡Dios! Que Jared le hubiera sujetado y no le hubiera dejado moverse fue el detonante de todo. El cambio de ritmo y la profundidad de sus movimientos fue lo que acabó con el poco autocontrol del que disponía. Estalló en un orgasmo demoledor mientras aferraba fuerte de su pelo. Rugió y bramó tan alto, en medio de la estancia, que la lámpara del techo sobre ellos tembló, al igual que los cristales de los ventanales. Era la mierda de voz angélica, demasiado aguda o demasiado grave en ciertos momentos. Levantó su mirada jadeando mientras Jared continuaba con su ritmo sin dejarle moverse, sintiendo que estaba succionándole todo lo que tenía...todo, hasta parte de su alma.

Jared gruñó cuando sintió las primeras gotas de Lassiter sobre su lengua. Luego tomó todo lo que él le dio, tragando golosamente, y luego relamiéndose y asegurándose de haber limpiado hasta el último rastro de semen de su miembro. Cuando hubo acabado se quedo arrodillado frente a él juguetonamente, esperando su reacción.

Lass necesitaba recuperar el aliento porque su cerebro esta cortocircuitando. Miraba a Jared jadeando, intentando recuperarse de un orgasmo INCREÍBLE. El aroma a cedro que estaba emanando se estaba mezclando de nuevo con el de eucalipto de Jared, y la mezcla resultante era demasiado embriagadora. No se lo pensó. Se lanzó sobre Jared y le beso ferozmente, queriendo saborear su propio sabor en los labios del mejor amante que había tenido en años.

Era lo último que Jared se esperaba, normalmente ningún tipo te besaba después de que le hicieras algo así, pero la lengua de Lassiter estaba lamiendo su boca como si también ansiara probarse a sí mismo. Y Joder si eso no le ponía aún más cachondo. Se dio cuenta de que él mismo no se había corrido aún y le impresionó la fuerza que había tenido el impulso de satisfacer al ángel primero, tanta que no se había parado a pensar en él.

-Supongo que eso...-dijo en medio del beso-es que te ha gustado.

Lass se separó unos centímetros de él para contestarle. Aun necesitaba recuperar el aliento.
-¿Sinceramente? - enarcó una ceja- La mejor mamada en siglos.

No sabía a qué venía tanta sinceridad. Pero era lo que le provocaba: ser sincero y dejarse de tonterías de orgullo. Necesitaba ser sincero. Necesitaba que confiara en sus palabras, en él. Y él también necesitaba confiar. Llevó su mirada hasta la polla de Jared que estaba enorme, palpitante entre ellos. La suya propia no había perdido esplendor, tal era lo que provocaba en él.

-Creo que necesitas algo tú también.

Jared enarcó una ceja y luego frunció los labios. Sorprendentemente, OTRA VEZ (Joder con las sorpresitas) le daba igual si el tipo lo terminaba o no. Jared no había hecho todo esto con la única intención de que se lo devolviera o esperando algo a cambio. Lassiter tenía que saber que era su manera de...mierda , la palabra costaba. Disculparse. Lo hacía dándole una de las cosas que mejor sabía hacer

-No es necesario...-comenzó.

Lassiter lo agarro de la nuca y pego sus labios a los suyos.

-¿No es necesario?

No quería sonar grave pero tenia claro que no iba dejarlo así, en esos momentos. Jared había pasado a formar parte de su mundo ¿y el mero hecho de pensar en que se marchara? ¿ y de esa manera? Quería compartir con él todo aquello, quería hacerlo disfrutar tanto como lo había hecho él.

-No pienso dejarte a medias ni de esa manera. No te irás de aquí sin disfrutar tanto o más que yo. ¿Entendido? - Y le volvió a besar como si se terminara el mundo en sus labios, en su boca, en su lengua. Jugó con su lengua tanto que creyó que su sabor y el de Jared ya no existían , sino solo el de los dos fundidos.

Jared puso los ojos en blanco por el placer de Lassiter besándole, sus labios eran pura ambrosía sobre los suyos. Le agarró por la nuca, atrayéndole más cerca y devoró sus labios como antes lo había hecho con su polla, solo que con algo más de furia y menos cuidado.

-Estás jugando con fuego, ángel - le advirtió.

Lass sonrío en su boca y en su mente.

-Me gusta el riesgo. Sin riesgo no hay vida. Y quiero arriesgarme contigo.-volvió de nuevo a sus labios mientras caía de rodillas frente a él y pegaba su cuerpo al suyo. Jared  le acompaño en el movimiento, permitiendole frotar su entrepierna contra la suya.

Jared se sentía casi a punto de hiperventilar, sus pulmones cogían todo el aire que podían pero la cabeza seguía dándole vueltas. Se agarró fuerte a los bíceps de Lassiter y se reacomodó sobre el frío suelo.

-Eso es porque...-suspiró entre beso y beso - eres un jodido descerebrado -echó la cabeza hacia atrás para exponer su cuello a sus labios ardientes y se percató de que sus alas estaban casi corpóreas -Joder, mira lo que estás haciéndome.

-Nada que no desee fervientemente...como tú- gruñó mientras recorría la piel de su cuello con sus labios y su lengua. Acunó el miembro de Jared con la mano y lo acarició mientras lo envolvía con sus largos y fuertes dedos. Aferró bien fuerte el pelo oscuro con su puño libre - Necesito más de ti Jared... -jadeó al decirlo, estaba totalmente expuesto emocionalmente. ¿Qué ocurriría ahora?

‎-Toma lo que quieras- Jared echó la cabeza hacia atrás y descubrió sus colmillos - Tómalo todo.

Lassiter inclinó su rostro hacia ese cuello que le llamaba. Le besó sobre la carótida pulsante de su cuerpo mortal y acarició con más fuerza la suave piel caliente de su mano. Su pecho estaba inflamado de deseo y a la mente le vino un pensamiento. Sonrió por pensar en hacerle algo distinto al que jadeaba ahora bajo su cuerpo. Su voz salió ronca, casi gutural mientras subía lamiendo el lóbulo de su oreja

-Y si te digo que quiero que confíes totalmente en mí ¿lo harás?-llegó hasta los ojos de Jared que ahora estaban entrecerrados. Beso cada párpado oyendo el siseo de los labios del oscuro.

-Te quiero así....- Soltó el pelo que tenia agarrado y materializó una fina tela negra de seda en su mano. Abandonó el miembro de Jared y oyó el suspiro de decepción que salió de su boca mientras colocaba la tela en sus manos.-Mírame ahora Jared- Su voz sonó suave y profunda mientras sujetaba los dos extremos de la tela con sus manos mostrándosela.- ¿Confiarás en mí?- Era más que una simple pregunta, era la confirmación de unos hechos sucedidos unos segundos antes.

Jared inspiró hondo mientras miraba aquella simple tira de tela como si fuera una anaconda a punto de estrangularlo ¿Lassiter pretendía privarlo de la vista así como así? ¿Realmente pretendía que se dejara someter? Someter...bufó para sus adentros, no todo iba de someter o ser sometido, lo sabía, pero hacía siglos que no conocía otra cosa y las malas costumbres eran muy difíciles de dejar.

Volvió a coger aire y esta vez alzó los ojos hacia los del otro ángel. Nada, no había ningún deseo insano de dominar en ellos, ninguna presunción de que fuera a hacerle daño. Joder el tipo solo quería que confiara en él. Y Jared QUERÍA confiar en Lassiter también. Le clavó una mirada lo más sería posible mientras los cogía por la nuca para susurrar muy cerca de sus labios.

-Vas a tener que ir despacio, muy despacio si queremos que esto funcione-Su respiración era un desastre, el pecho le dolía como los mil demonios...pero seguía duro y palpitante. Y eso no podía quedar así, ¿no?

‎
-¿Esto?- Lassiter tembló de pies a cabeza ante esa mera palabra salida de labios de Jared. "Esto" significaba algo mucho mas intenso que lo que había sucedido ayer. No sabía si podría lidiar con algo tan intenso...pero no quería irse. Quería intentar "esto", fuese lo que fuese. Las manos le temblaron con la cinta en la mano y cuando sus labios de Jared susurraron sobre los suyos, todo su cuerpo se estremeció de nuevo. Tal era el efecto del oscuro sobre él.

-No quiero forzar las cosas, Jared...solo quiero que confíes en mí.

Hizo desaparecer esos milímetros de distancia y poso sus labios sobre los de Jared, entreabriéndolos...incitándole a abrir los suyos. Cuando Jared respondió con lentitud y suavidad, centrándose en su labio inferior...él colocó la cinta sobre sus ojos. Abandonando los labios de amante susurró:

-Solo dime que te la quite si no quieres esto...dímelo, y desaparecerá sin dejar rastro.

Lassiter no sabia mucho de sumisión ni sometimiento, no era lo que buscaba. Lo que hacia solo era para incrementar las sensaciones de su amante, privándole de su sentido de la vista. Quería ofrecerle lo mejor que tuviera, hacerle sentir al máximo cualquier sensación. Pero no quería obligarle a nada que no quisiera hacer.

-La confianza se gana- gruñó Jared cuando la cinta le privó de visión totalmente. Sintió como, poco a poco, el resto de sus sentidos iban agudizándose, compensando la falta hasta el punto de que el sonido del corazón de Lassiter parecía retumbar en la habitación, su sabor saturaba su boca y sus manos en su piel hacían cortocircuitar sus terminaciones nerviosas. -Va...vayamos a tu cama, necesito...-mierda , no sabía exactamente qué necesitaba porque nadie jamás le había hecho esto. Solo estaba seguro de que el sofá no era lo suficientemente cómodo ni espacioso.

Lassiter sentía que tenía el corazón en un puño. El comentario previo de Jared no dejaba lugar a dudas del carácter del oscuro, pero su respuesta posterior lo llenó de algo que le hinchó el pecho. Confianza. Tenía que ganársela, sí...y él estaba dispuesto a dejarle.

Le cogió de una mano y tiró de él para levantarle. Luego se colocó tras él, pegando su cuerpo al suyo, dejando que notara su erección contra sus glúteos. Lassiter casi tuvo un pequeño orgasmo al sentir cómo su punta rozaba la piel desnuda del ángel vendado, pero se contuvo y apretó los labios. Iba a hacer esto bien. Colocó sus manos sobre los musculosos bíceps de Jared y le susurró al oído.

-Yo te guiaré, no dejaré que te pase nada malo.- le besó en el cuello porque le apeteció. Sintió el escalofrío de Jared bajo sus labios y sonrió. Luego le fue empujando suavemente con su cuerpo en dirección al dormitorio, guiándolo con sus brazos y su cuerpo detrás del suyo.


Jared se estremeció no solo por el tacto de Lassiter sino por sus palabras. Iba a cuidarle, y J estaba acostumbrado a muchas cosas, pero no a dejar que le hicieran de niñera y....Joder, ahí estaba de nuevo su Macho Interior. Mierda, la expresión del tipo no había sido literal, sabía que estaba empujando mucho sus límites y lo estaba haciendo lo mejor que podía.

-Mierda, ángel- masculló. Si solo fuera más fácil dejarse llevar.

Lassiter sintió como el fuero interno de Jared se revolvía. Y en el fondo eso le hizo sonreír. Esto era difícil para los dos. Una satisfacción intrínseca le llovió y le calmó un poco los nervios. No sabía si lo estaba guiando bien, si se sentía seguro...quería que Jared se sintiera seguro. Era un macho dominante lo que tenía entre manos...no una puta maricona. Carraspeó.

-Falta poco, no durara mucho el paseo-volvió a pegarse a su oído para susurrarle. Quería pegarse a él y dejarse llevar por las sensaciones, pero no forzar las cosas. Unos pasos mas y estarían frente a la cama.

Jared dejó escapar una risa seca ante el comentario y una parte de su pecho se calentó curiosamente. Lassiter estaba dando lo mejor de sí para que esto saliera bien. Y él no pensaba dejar que su estúpido ego dominante lo arruinara.

-Oh ¿ya salimos de paseo?, entonces esto es una cita. Pero te advierto, nunca tengo sexo en la primera - dijo a la vez que llevaba su mano derecha entre sus cuerpos, acariciando la dura longitud de Lass.

Lassiter casi saltó al contacto de esa mano áspera y fuerte pero de contacto suave envolviendo su ahora palpitante polla. Rió bajito y volvió a hablarle en el oído con la voz más seductora que se le ocurrió poner ¿quién parecía ahora la nenaza?. Él sin duda alguna. Se moría por tener al macho.

-Pues si sigues así...romperás la tradición ángel. No se si llegaremos a esa cama.-

-¿Qué cama?-preguntó con una risilla histérica - yo no veo un carajo, por si se te olvidaba-se revolvió contra Lassiter, frotándose contra el, rezando porque sentirlo contra su piel le devolviera la cordura y la seguridad en sí mismo que se le escapaban a borbotones por los poros.


‎Lassiter rió con ganas. El humor del oscuro le decía que se estaba relajando. Y eso le relajaba a él.

-Dos pasos más Jared y tendrás tu recompensa.- No dejaba de frotarse contra él, su cuerpo suplicaba por ese contacto que ahora los dos se propiciaban. Quería llegar a esa cama de una vez...y no quería. Este juego previo era de lo más estimulante y un bálsamo de frescor para los dos. Las ultimas barreras estaban siendo rotas una a una de la forma más simple y sutil entre los dos.

Jared se sobresaltó un poco cuando su rodilla chocó contra el borde de la cama. Se dobló ligeramente sobre sí mismo, tanteándola con las manos y se sonrió al inhalar el olor de Lass entre las sábanas. El olor a amante y a casa.

-Bingo.


Lassiter sonrió y algo brilló en sus ojos al ver que Jared inhalaba y sonreía.

-Quédate quieto un momento.

Quería hacer esto bien...así que su mente tuvo que encontrar algo con lo que pudieran lidiar los dos. Algo que los mantuviera al mismo nivel. Se puso de rodillas frente a Jared en la cama y le cogió una mano y la llevo a su pecho desnudo.

-La primera cita terminó. Ahora ya es tiempo de la segunda.

Buscó su boca...no sabía cómo respondería y no quería forzar nada, dependiendo de cómo Jared contestara él pasaría a la segunda base.


-Eres...un chico...rápido- dijo J entre beso y beso. Sintió a Lassiter tomarlo por la muñeca y atraerlo hacia sí, instándolo a subir a la cama a su lado. Podía notar la tensión en sus cuerpos, pero podían...tenían que superar esto.

Lassiter colocó su brazo por la cintura del macho sintiendo el calor de su cuerpo. El suyo no esperó más a calentarse...parecia un volcán a punto de entrar en erupción. Se fue inclinando hacia atrás, teniendo cuidado en todo momento del enorme macho que estaba a su merced, tenso...aún quedaban resquicios que demoler. Fue suave en su abrazo y aferró su mano sobre la mano del oscuro sobre su pecho.

-Sigue mi cuerpo, Jared...síguelo.

No le salían otras palabras, pero no hizo falta. Jared era buen entendedor y en un momento estuvieron los dos sobre el colchón de la cama, J aún sujetando su peso con uno de sus brazos. El contacto no era total.

-La venda es opcional. Yo no la necesito, ¿tú sí?- Casi se lo dijo con un ronroneo mientras susurraba en su oído, elevando su cuerpo con esos duros abdominales que ahora Jared tenía bajo su palma.

-Por…por ahora lo llevo bien-en realidad le resultaba sorprendentemente excitante.

Lassiter soltó una risa fresca, sincera aún así, levantó de nuevo el cuerpo lo suficiente para llegar a los ojos de Jared y retiró la tela de sus ojos. De forma mágica pero tocándole el rostro. Necesitaba hacerlo. Vio como parpadeaba una vez y clavaba sus ojos en él. Se recostó sobre el colchón mientras le sonreía de forma traviesa.

-Se…interponían entre nosotros.

Jared no pudo evitar reír y le dedicó a Lass la primera sonrisa sincera y amplia desde que se conocían. Sí, Joder estaba cachondo, pero en la sonrisa había gratitud.

-Gracias- dijo a sabiendas de que no se refería a la venda. Joder el día de hoy estaba lleno de primeras veces.


A Lass, ese Gracias le supo a Gloria y no quiso esperar más. Enganchó al macho por la cintura con un brazo y enterró su mano libre en el pelo de la nuca, llevándolo hasta su boca...invadiendo aquella húmeda lengua con todo lo que tenía. Ahora que Jared ya no estaba tenso, algo de él mismo podía salir a flote. Y necesitaba esto con fuerza, dinámico...vivo, como estaban ellos dos ahora mismo. Sus caderas se elevaron desesperadas por frotarse contra el tibio cuerpo que tenía encima.


Jared se movió suavemente sobre Lassiter. Sus erecciones encajaban perfectamente la una contra la otra, las húmedas y resbaladizas puntas frotándose deliciosamente. Abriendo los ojos, que ahora brillaban como linternas, no pudo evitar gruñir.

-¿Hasta....hasta dónde quieres llegar...?-susurró.


Lassiter sonrió ante aquella pregunta. ¿ Era posible que el ángel oscuro estuviera...titubeando con él? Le acunó la cara y le mantuvo sobre él, sus torsos casi fundiéndose. Lassiter abrió de repente las piernas y acomodó al enorme ángel entre ellas, piel con piel. El calor estaba ya llevándole al límite.

Elevó las caderas ofreciéndole silenciosamente lo que tenia que estar anhelando Jared, o al menos eso era lo que él pensaba. Para templar todo aquello le estuvo mirando a los ojos fijamente, pero con suavidad., ahondándose en aquellos ojos oscuros.

-Hasta donde tú quieras. No quiero forzar nada...hasta donde nos lleve todo esto. Pero te advierto que suelo quererlo todo...- Y le atrajo hacia él para invadir de nuevo su boca y besarle con todo lo que tenía.

Jared jadeó dentro del beso. Con un rugido apenas ahogado se levantó a toda prisa del cuerpo de Lass. Tomándolo por los brazos lo alzó de la cama dándole la vuelta, pegando su cara a las almohadas Su mano derecha voló hasta los glúteos del ángel y se paró en seco.

-Mierda...mierda-murmuró. Sacudió la cabeza y dedicó unos minutos solo a acariciarlos, necesitaba tomarse esto con calma. Paso un índice por la separación entre ambos, provocándole temblores.- Te ves delicioso*

Lassiter apretó los puños. Hubiera preferido que hubiera sido mirándole a la cara, pero entendía que la primera vez entre ellos fuera menos intima. Su polla casi reventó ante aquel roce contra su piel y esas palabras, casi siseadas le pusieron al borde. Si Jared seguía así ...eyacularía sin control contra el colchón. ¡Joder! quería todo lo que ese macho le diera, y si eso era una penetración descontrolada...pues también.

Se elevó de repente sobre sus rodillas incorporándose sobre sus piernas y chocando contra el torso de Jared. Llevó una mano hacia atrás, hacia el culo del oscuro y le atrajo hacia él. Notó la polla entre sus glúteos, dura y caliente y se le hizo la boca agua.

-Sigue así y me iré sólo, Jared.

Cogió la mano de Jared y la llevo a su propio miembro. Y mierda..le expuso su propio cuello. Inconscientemente se le estaba ofreciendo en bandeja. Y eso lo ponía a cien.

Jared no sabía si sus pulmones se habían ido a paseo o estaban tan comprimidos por la belleza y el erotismo de ver a Lassiter en esa postura que no conseguía respirar. Siguiendo sus mudas instrucciones se arqueo cuidadosamente sobre él para tener mejor acceso a su polla y masturbarlo lentamente. Colocó la otra mano entre sus nalgas, su dedo índice, que previamente había lamido a consciencia, hacía una suave presión sobre sus músculos.

-Relájate para mí, ángel, Déjame entrar.

Lassiter movía sus caderas al mismo ritmo que Jared movía su mano sobre él, acompañando el movimiento, profundizando en aquello que tanto le estaba gustando. Hacía mucho tiempo que no estaba con machos. Los últimos cien años sus preferencias habían sido las hembras y esto no era todo lo fácil que él hubiera querido. Por eso se dejó hacer, se dejó manipular y tocar como si fuera un principiante. Los dedos de Jared en su entrada y apretando sus terminaciones nerviosas le hicieron estremecerse. Sabía que necesitaría preparación...Jared era enorme.

Lassiter se relajó y se dejó llevar por las sensaciones de esa mano contra su piel, deslizándose arriba y abajo. Cuando estuvo a punto casi de correrse, apretó los dientes pero poco pudo hacer para no sentir cada gramo de fuerza que Jared estaba ejerciendo. Y la estimulación que estaba haciendo en su entrada lo llevó al límite.

-Jared...no puedo...no puedo aguantar más- Y estalló. El orgasmo que le atravesó desde el fondo de sus testículos hasta la base de su cráneo le hizo rugir de placer. Estalló en una nebulosa de luces que hizo que se derramara sin control. Y Jared no dejaba de mover esa mano y esos dedos.

J sabía que este era el mejor momento para entrar en Lassiter haciéndole el menor daño posible. Mientras los espasmos del orgasmo aún recorrían su cuerpo. Retiró la mano izquierda de la polla de Lassiter y entonces se le ocurrió aprovechar todo el dorado y resbaladizo semen que chorreaba por ella. Su cuerpo se estremeció mientras se untaba la semilla del ángel en su propio miembro.

-Esto…va a encantarte-murmuró con voz ronca, llena de lujuria.

Con un poderoso empujón se enterró hasta el fondo en él. Los apretado músculos del ángel comprimieron su polla casi al punto del dolor ,aún así la fricción era fricción ,era placenteramente insoportable.

-¿Estás bien?

Por toda respuesta, Lassiter se balanceó hacia adelante y una vez más hacia atrás, comenzando un lento vaivén que desde el primer momento amenazó con enloquecer a Jared. Colocó ambas manos sobre las nalgas de Lass, acariciándole a contratiempo. Él se movía muy lentamente, embistiendo despacio, pero profundo. Su miembro se estremecía con cada empujón y retirada, acercándolo más y más al borde del orgasmo.

-¿Quieres que me retire antes de…?-sabía que el comentario debía ser un cortarrollos, pero lo último que quería era ponerlo en una situación incómoda, ya se estaba entregando lo suficiente a él.

-Como se te ocurra hacer eso, te mato-gruñó Lassiter y se impulsó hacia atrás con fuerza, prácticamente empalándose en la polla del oscuro.

Su voz ronca de placer junto con esa última embestida bestial fueron todo lo que Jared necesitaba para caer al abismo. Rugió echando la cabeza hacia atrás, clavando los dedos en la carne del otro ángel, su polla clavada en lo más profundo de su cuerpo, su semilla llenándolo en lentos, calientes y espesos pulsos. Dios, esto era más impresionante de lo que imaginaba que sería…todo con él lo era.

Cuando por fin dejo de retorcerse, se deslizó lentamente fuera de Lass, y le miró a los ojos. El momento era tenso y lo peor….Jared no sabía exactamente qué era lo que estaba atisbando en las profundidades perladas de sus ojos. Esta vez ni se le pasaba por la cabeza salir huyendo, pero ¿y a Lassiter?



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