ESCENA 7
Para su propia sorpresa, Jared no se
tensó cuando la mano de Lassiter acunó su rostro y luego acarició
su pelo. Normalmente un gesto así le habría cortado el rollo y,
como mínimo, puesto de mal humor. Sin embargo ese gesto solo hizo
que le diera vueltas la cabeza con el deseo de tenerlo entre sus
labios. No respondió a su comentario con palabras, solo con el
simple gesto de inclinar la cabeza y envolver su glande con sus
sedosos y húmedos labios. Jared gimió cuando el sabor del otro
ángel invadió su boca y el sonido reverberó a lo largo de toda la
polla de Lassiter. Lo lamió primero tentativamente, luego casi con
ansia, devorando su miembro con gula.
Lass no se esperaba una invasión tan
temprana. Esperaba alguna otra reacción menos íntima...aquello
era...el paraíso. Esa boca estaba llevándole al mundo de las almas
perdidas, y la suya ya lo estaba irremediablemente. Agarró su pelo
por la nuca e inconscientemente, fue acompasando el ritmo de su
amante con sus caderas, lenta, cadenciosamente. La boca de Jared era
tentación pura y cómo se la estaba trabajando. Le observaba
mientras le devoraba y pensó que era la más erótica de las
imágenes.
Jared se escuchaba a sí mismo
ronronear como una pantera gigante mientras lamía al Caído. Cuando
empezó a moverse entre sus labios tuvo que reprimirse para no
empezar a comérselo como si le fuera la vida en ello. En vez de eso
siguió chupándolo lenta y rítmicamente, usando sus labios, su
lengua, el interior de sus mejillas, acompañando con las manos.
Sonara como sonara era simplemente delicioso, tanto su sabor como su
tacto en su boca. No es que nunca antes hubiera disfrutado hacer algo
así, pero...esto estaba a otro nivel. Se dio cuenta de que darle
placer le hacía sentirse realizado, completo. Sin prestar demasiada
atención a las intensas emociones, bajó la mano derecha hasta sus
testículos masajeándolos al compás.
Lass tuvo que gemir, aunque se
esforzara en no hacerlo, porque aquello era para gemir y gritar de
placer. Hacía tiempo que nadie, nadie se la chupaba de esa manera. A
conciencia. Ni siquiera su última amante hembra , Storm, se había
dedicado tanto. Pensándolo mejor, ni siquiera el mismo Jared en su
anterior encuentro. ¡Joder! Tuvo que echar la cabeza hacia atrás
para poder aguantar las ganas irrefrenables de correrse en su boca.
Era una costumbre adquirida con el paso del tiempo. No solía
hacerlo. Sacaba en el último momento su miembro de la boca de sus
amantes y con su propia mano, sino lo hacían ellos, terminaba el
trabajo. Su semilla quedaba siempre desparramada sobre ellos, pero
nunca había sentido la necesidad de terminar en la boca de nadie.
Era demasiado íntimo. Ahora...no tenía ningunas ganas de sacarla de
esa increíble boca y esos labios.
Jared adelantó la mano libre para
sostener las caderas de Lassiter pegadas al sofá cuando lo sintió
comenzar a revolverse. Estaba a punto de tener un orgasmo y sabía
que iba a ser bestial. Se estaba asegurando de ello. Pero más le
valía al tipo no negarle su semilla en el fondo de su garganta o iba
a cabrearse. Relajando los músculos lo tomó aún más adentro,
comenzando a marcar el ritmo final: lento, profundo y duro.
¡Dios! Que Jared le hubiera sujetado y
no le hubiera dejado moverse fue el detonante de todo. El cambio de
ritmo y la profundidad de sus movimientos fue lo que acabó con el
poco autocontrol del que disponía. Estalló en un orgasmo demoledor
mientras aferraba fuerte de su pelo. Rugió y bramó tan alto, en
medio de la estancia, que la lámpara del techo sobre ellos tembló,
al igual que los cristales de los ventanales. Era la mierda de voz
angélica, demasiado aguda o demasiado grave en ciertos momentos.
Levantó su mirada jadeando mientras Jared continuaba con su ritmo
sin dejarle moverse, sintiendo que estaba succionándole todo lo que
tenía...todo, hasta parte de su alma.
Jared gruñó cuando sintió las
primeras gotas de Lassiter sobre su lengua. Luego tomó todo lo que
él le dio, tragando golosamente, y luego relamiéndose y
asegurándose de haber limpiado hasta el último rastro de semen de
su miembro. Cuando hubo acabado se quedo arrodillado frente a él
juguetonamente, esperando su reacción.
Lass necesitaba recuperar el aliento porque su cerebro esta cortocircuitando. Miraba a Jared jadeando, intentando recuperarse de un orgasmo INCREÍBLE. El aroma a cedro que estaba emanando se estaba mezclando de nuevo con el de eucalipto de Jared, y la mezcla resultante era demasiado embriagadora. No se lo pensó. Se lanzó sobre Jared y le beso ferozmente, queriendo saborear su propio sabor en los labios del mejor amante que había tenido en años.
Era lo último que Jared se esperaba,
normalmente ningún tipo te besaba después de que le hicieras algo
así, pero la lengua de Lassiter estaba lamiendo su boca como si
también ansiara probarse a sí mismo. Y Joder si eso no le ponía
aún más cachondo. Se dio cuenta de que él mismo no se había
corrido aún y le impresionó la fuerza que había tenido el impulso
de satisfacer al ángel primero, tanta que no se había parado a
pensar en él.
-Supongo que eso...-dijo en medio del
beso-es que te ha gustado.
Lass se separó unos centímetros de él
para contestarle. Aun necesitaba recuperar el aliento.
-¿Sinceramente? - enarcó una ceja- La
mejor mamada en siglos.
No sabía a qué venía tanta
sinceridad. Pero era lo que le provocaba: ser sincero y dejarse de
tonterías de orgullo. Necesitaba ser sincero. Necesitaba que
confiara en sus palabras, en él. Y él también necesitaba confiar.
Llevó su mirada hasta la polla de Jared que estaba enorme,
palpitante entre ellos. La suya propia no había perdido esplendor,
tal era lo que provocaba en él.
-Creo que necesitas algo tú también.
Jared enarcó una ceja y luego frunció
los labios. Sorprendentemente, OTRA VEZ (Joder con las sorpresitas)
le daba igual si el tipo lo terminaba o no. Jared no había hecho
todo esto con la única intención de que se lo devolviera o
esperando algo a cambio. Lassiter tenía que saber que era su manera
de...mierda , la palabra costaba. Disculparse. Lo hacía dándole una
de las cosas que mejor sabía hacer
-No es necesario...-comenzó.
Lassiter lo agarro de la nuca y pego
sus labios a los suyos.
-¿No es necesario?
No quería sonar grave pero tenia claro
que no iba dejarlo así, en esos momentos. Jared había pasado a
formar parte de su mundo ¿y el mero hecho de pensar en que se
marchara? ¿ y de esa manera? Quería compartir con él todo aquello,
quería hacerlo disfrutar tanto como lo había hecho él.
-No pienso dejarte a medias ni de esa
manera. No te irás de aquí sin disfrutar tanto o más que yo.
¿Entendido? - Y le volvió a besar como si se terminara el mundo en
sus labios, en su boca, en su lengua. Jugó con su lengua tanto que
creyó que su sabor y el de Jared ya no existían , sino solo el de
los dos fundidos.
Jared puso los ojos en blanco por el
placer de Lassiter besándole, sus labios eran pura ambrosía sobre
los suyos. Le agarró por la nuca, atrayéndole más cerca y devoró
sus labios como antes lo había hecho con su polla, solo que con algo
más de furia y menos cuidado.
-Estás jugando con fuego, ángel - le
advirtió.
Lass sonrío en su boca y en su mente.
-Me gusta el riesgo. Sin riesgo no hay
vida. Y quiero arriesgarme contigo.-volvió de nuevo a sus labios
mientras caía de rodillas frente a él y pegaba su cuerpo al suyo. Jared le acompaño en el movimiento, permitiendole
frotar su entrepierna contra la suya.
Jared se sentía casi a punto de
hiperventilar, sus pulmones cogían todo el aire que podían pero la
cabeza seguía dándole vueltas. Se agarró fuerte a los bíceps de
Lassiter y se reacomodó sobre el frío suelo.
-Eso es porque...-suspiró entre beso y
beso - eres un jodido descerebrado -echó la cabeza hacia atrás para
exponer su cuello a sus labios ardientes y se percató de que sus
alas estaban casi corpóreas -Joder, mira lo que estás haciéndome.
-Nada que no desee
fervientemente...como tú- gruñó mientras recorría la piel de su
cuello con sus labios y su lengua. Acunó el miembro de Jared con la
mano y lo acarició mientras lo envolvía con sus largos y fuertes
dedos. Aferró bien fuerte el pelo oscuro con su puño libre -
Necesito más de ti Jared... -jadeó al decirlo, estaba totalmente
expuesto emocionalmente. ¿Qué ocurriría ahora?
-Toma lo que quieras- Jared echó la
cabeza hacia atrás y descubrió sus colmillos - Tómalo todo.
Lassiter inclinó su rostro hacia ese
cuello que le llamaba. Le besó sobre la carótida pulsante de su
cuerpo mortal y acarició con más fuerza la suave piel caliente de
su mano. Su pecho estaba inflamado de deseo y a la mente le vino un
pensamiento. Sonrió por pensar en hacerle algo distinto al que
jadeaba ahora bajo su cuerpo. Su voz salió ronca, casi gutural
mientras subía lamiendo el lóbulo de su oreja
-Y si te digo que quiero que confíes
totalmente en mí ¿lo harás?-llegó hasta los ojos de Jared que
ahora estaban entrecerrados. Beso cada párpado oyendo el siseo de
los labios del oscuro.
-Te quiero así....- Soltó el pelo que
tenia agarrado y materializó una fina tela negra de seda en su mano.
Abandonó el miembro de Jared y oyó el suspiro de decepción que
salió de su boca mientras colocaba la tela en sus manos.-Mírame
ahora Jared- Su voz sonó suave y profunda mientras sujetaba los dos
extremos de la tela con sus manos mostrándosela.- ¿Confiarás en
mí?- Era más que una simple pregunta, era la confirmación de unos
hechos sucedidos unos segundos antes.
Jared inspiró hondo mientras miraba
aquella simple tira de tela como si fuera una anaconda a punto de
estrangularlo ¿Lassiter pretendía privarlo de la vista así como
así? ¿Realmente pretendía que se dejara someter? Someter...bufó
para sus adentros, no todo iba de someter o ser sometido, lo sabía,
pero hacía siglos que no conocía otra cosa y las malas costumbres
eran muy difíciles de dejar.
Volvió a coger aire y esta vez alzó
los ojos hacia los del otro ángel. Nada, no había ningún deseo
insano de dominar en ellos, ninguna presunción de que fuera a
hacerle daño. Joder el tipo solo quería que confiara en él. Y
Jared QUERÍA confiar en Lassiter también. Le clavó una mirada lo
más sería posible mientras los cogía por la nuca para susurrar muy
cerca de sus labios.
-Vas a tener que ir despacio, muy
despacio si queremos que esto funcione-Su respiración era un
desastre, el pecho le dolía como los mil demonios...pero seguía
duro y palpitante. Y eso no podía quedar así, ¿no?
-¿Esto?- Lassiter tembló de pies a
cabeza ante esa mera palabra salida de labios de Jared. "Esto"
significaba algo mucho mas intenso que lo que había sucedido ayer.
No sabía si podría lidiar con algo tan intenso...pero no quería
irse. Quería intentar "esto", fuese lo que fuese. Las
manos le temblaron con la cinta en la mano y cuando sus labios de
Jared susurraron sobre los suyos, todo su cuerpo se estremeció de
nuevo. Tal era el efecto del oscuro sobre él.
-No quiero forzar las cosas,
Jared...solo quiero que confíes en mí.
Hizo desaparecer esos milímetros de
distancia y poso sus labios sobre los de Jared,
entreabriéndolos...incitándole a abrir los suyos. Cuando Jared
respondió con lentitud y suavidad, centrándose en su labio
inferior...él colocó la cinta sobre sus ojos. Abandonando los
labios de amante susurró:
-Solo dime que te la quite si no
quieres esto...dímelo, y desaparecerá sin dejar rastro.
Lassiter no sabia mucho de sumisión ni
sometimiento, no era lo que buscaba. Lo que hacia solo era para
incrementar las sensaciones de su amante, privándole de su sentido
de la vista. Quería ofrecerle lo mejor que tuviera, hacerle sentir
al máximo cualquier sensación. Pero no quería obligarle a nada que
no quisiera hacer.
-La confianza se gana- gruñó Jared
cuando la cinta le privó de visión totalmente. Sintió como, poco a
poco, el resto de sus sentidos iban agudizándose, compensando la
falta hasta el punto de que el sonido del corazón de Lassiter
parecía retumbar en la habitación, su sabor saturaba su boca y sus
manos en su piel hacían cortocircuitar sus terminaciones nerviosas.
-Va...vayamos a tu cama, necesito...-mierda , no sabía exactamente
qué necesitaba porque nadie jamás le había hecho esto. Solo
estaba seguro de que el sofá no era lo suficientemente cómodo ni
espacioso.
Lassiter sentía que tenía el corazón
en un puño. El comentario previo de Jared no dejaba lugar a dudas
del carácter del oscuro, pero su respuesta posterior lo llenó de
algo que le hinchó el pecho. Confianza. Tenía que ganársela,
sí...y él estaba dispuesto a dejarle.
Le cogió de una mano y tiró de él
para levantarle. Luego se colocó tras él, pegando su cuerpo al
suyo, dejando que notara su erección contra sus glúteos. Lassiter
casi tuvo un pequeño orgasmo al sentir cómo su punta rozaba la piel
desnuda del ángel vendado, pero se contuvo y apretó los labios. Iba
a hacer esto bien. Colocó sus manos sobre los musculosos bíceps de
Jared y le susurró al oído.
-Yo te guiaré, no dejaré que te pase
nada malo.- le besó en el cuello porque le apeteció. Sintió el
escalofrío de Jared bajo sus labios y sonrió. Luego le fue
empujando suavemente con su cuerpo en dirección al dormitorio,
guiándolo con sus brazos y su cuerpo detrás del suyo.
Jared se estremeció no solo por el
tacto de Lassiter sino por sus palabras. Iba a cuidarle, y J estaba
acostumbrado a muchas cosas, pero no a dejar que le hicieran de
niñera y....Joder, ahí estaba de nuevo su Macho Interior. Mierda,
la expresión del tipo no había sido literal, sabía que estaba
empujando mucho sus límites y lo estaba haciendo lo mejor que podía.
-Mierda, ángel- masculló. Si solo
fuera más fácil dejarse llevar.
Lassiter sintió como el fuero interno
de Jared se revolvía. Y en el fondo eso le hizo sonreír. Esto era
difícil para los dos. Una satisfacción intrínseca le llovió y le
calmó un poco los nervios. No sabía si lo estaba guiando bien, si
se sentía seguro...quería que Jared se sintiera seguro. Era un
macho dominante lo que tenía entre manos...no una puta maricona.
Carraspeó.
-Falta poco, no durara mucho el
paseo-volvió a pegarse a su oído para susurrarle. Quería pegarse a
él y dejarse llevar por las sensaciones, pero no forzar las cosas.
Unos pasos mas y estarían frente a la cama.
Jared dejó escapar una risa seca ante
el comentario y una parte de su pecho se calentó curiosamente.
Lassiter estaba dando lo mejor de sí para que esto saliera bien. Y
él no pensaba dejar que su estúpido ego dominante lo arruinara.
-Oh ¿ya salimos de paseo?, entonces
esto es una cita. Pero te advierto, nunca tengo sexo en la primera -
dijo a la vez que llevaba su mano derecha entre sus cuerpos,
acariciando la dura longitud de Lass.
Lassiter casi saltó al contacto de esa
mano áspera y fuerte pero de contacto suave envolviendo su ahora
palpitante polla. Rió bajito y volvió a hablarle en el oído con la
voz más seductora que se le ocurrió poner ¿quién parecía ahora
la nenaza?. Él sin duda alguna. Se moría por tener al macho.
-Pues si sigues así...romperás la
tradición ángel. No se si llegaremos a esa cama.-
-¿Qué cama?-preguntó con una risilla
histérica - yo no veo un carajo, por si se te olvidaba-se revolvió
contra Lassiter, frotándose contra el, rezando porque sentirlo
contra su piel le devolviera la cordura y la seguridad en sí mismo
que se le escapaban a borbotones por los poros.
Lassiter rió con ganas. El humor
del oscuro le decía que se estaba relajando. Y eso le relajaba a él.
-Dos pasos más Jared y tendrás tu
recompensa.- No dejaba de frotarse contra él, su cuerpo suplicaba
por ese contacto que ahora los dos se propiciaban. Quería llegar a
esa cama de una vez...y no quería. Este juego previo era de lo más
estimulante y un bálsamo de frescor para los dos. Las ultimas
barreras estaban siendo rotas una a una de la forma más simple y
sutil entre los dos.
Jared se sobresaltó un poco cuando su
rodilla chocó contra el borde de la cama. Se dobló ligeramente
sobre sí mismo, tanteándola con las manos y se sonrió al inhalar
el olor de Lass entre las sábanas. El olor a amante y a casa.
-Bingo.
Lassiter sonrió y algo brilló en sus
ojos al ver que Jared inhalaba y sonreía.
-Quédate quieto un momento.
Quería hacer esto bien...así que su
mente tuvo que encontrar algo con lo que pudieran lidiar los dos.
Algo que los mantuviera al mismo nivel. Se puso de rodillas frente a
Jared en la cama y le cogió una mano y la llevo a su pecho desnudo.
-La primera cita terminó. Ahora ya es
tiempo de la segunda.
Buscó su boca...no sabía cómo
respondería y no quería forzar nada, dependiendo de cómo Jared
contestara él pasaría a la segunda base.
-Eres...un chico...rápido- dijo J
entre beso y beso. Sintió a Lassiter tomarlo por la muñeca y
atraerlo hacia sí, instándolo a subir a la cama a su lado. Podía
notar la tensión en sus cuerpos, pero podían...tenían que superar
esto.
Lassiter colocó su brazo por la
cintura del macho sintiendo el calor de su cuerpo. El suyo no esperó
más a calentarse...parecia un volcán a punto de entrar en erupción.
Se fue inclinando hacia atrás, teniendo cuidado en todo momento del
enorme macho que estaba a su merced, tenso...aún quedaban resquicios
que demoler. Fue suave en su abrazo y aferró su mano sobre la mano
del oscuro sobre su pecho.
-Sigue mi cuerpo, Jared...síguelo.
No le salían otras palabras, pero no
hizo falta. Jared era buen entendedor y en un momento estuvieron los
dos sobre el colchón de la cama, J aún sujetando su peso con uno de
sus brazos. El contacto no era total.
-La venda es opcional. Yo no la
necesito, ¿tú sí?- Casi se lo dijo con un ronroneo mientras
susurraba en su oído, elevando su cuerpo con esos duros abdominales
que ahora Jared tenía bajo su palma.
-Por…por ahora lo llevo bien-en
realidad le resultaba sorprendentemente excitante.
Lassiter soltó una risa fresca,
sincera aún así, levantó de nuevo el cuerpo lo suficiente para
llegar a los ojos de Jared y retiró la tela de sus ojos. De forma
mágica pero tocándole el rostro. Necesitaba hacerlo. Vio como
parpadeaba una vez y clavaba sus ojos en él. Se recostó sobre el
colchón mientras le sonreía de forma traviesa.
-Se…interponían entre nosotros.
Jared no pudo evitar reír y le dedicó
a Lass la primera sonrisa sincera y amplia desde que se conocían.
Sí, Joder estaba cachondo, pero en la sonrisa había gratitud.
-Gracias- dijo a sabiendas de que no se
refería a la venda. Joder el día de hoy estaba lleno de primeras
veces.
A Lass, ese Gracias le supo a Gloria y
no quiso esperar más. Enganchó al macho por la cintura con un brazo
y enterró su mano libre en el pelo de la nuca, llevándolo hasta su
boca...invadiendo aquella húmeda lengua con todo lo que tenía.
Ahora que Jared ya no estaba tenso, algo de él mismo podía salir a
flote. Y necesitaba esto con fuerza, dinámico...vivo, como estaban
ellos dos ahora mismo. Sus caderas se elevaron desesperadas por
frotarse contra el tibio cuerpo que tenía encima.
Jared se movió suavemente sobre
Lassiter. Sus erecciones encajaban perfectamente la una contra la
otra, las húmedas y resbaladizas puntas frotándose deliciosamente.
Abriendo los ojos, que ahora brillaban como linternas, no pudo evitar
gruñir.
-¿Hasta....hasta dónde quieres
llegar...?-susurró.
Lassiter sonrió ante aquella pregunta.
¿ Era posible que el ángel oscuro estuviera...titubeando con él?
Le acunó la cara y le mantuvo sobre él, sus torsos casi
fundiéndose. Lassiter abrió de repente las piernas y acomodó al
enorme ángel entre ellas, piel con piel. El calor estaba ya
llevándole al límite.
Elevó las caderas ofreciéndole
silenciosamente lo que tenia que estar anhelando Jared, o al menos
eso era lo que él pensaba. Para templar todo aquello le estuvo
mirando a los ojos fijamente, pero con suavidad., ahondándose en
aquellos ojos oscuros.
-Hasta donde tú quieras. No quiero
forzar nada...hasta donde nos lleve todo esto. Pero te advierto que
suelo quererlo todo...- Y le atrajo hacia él para invadir de nuevo
su boca y besarle con todo lo que tenía.
Jared jadeó dentro del beso. Con un
rugido apenas ahogado se levantó a toda prisa del cuerpo de Lass.
Tomándolo por los brazos lo alzó de la cama dándole la vuelta,
pegando su cara a las almohadas Su mano derecha voló hasta los
glúteos del ángel y se paró en seco.
-Mierda...mierda-murmuró. Sacudió la
cabeza y dedicó unos minutos solo a acariciarlos, necesitaba tomarse
esto con calma. Paso un índice por la separación entre ambos,
provocándole temblores.- Te ves delicioso*
Lassiter apretó los puños. Hubiera
preferido que hubiera sido mirándole a la cara, pero entendía que
la primera vez entre ellos fuera menos intima. Su polla casi reventó
ante aquel roce contra su piel y esas palabras, casi siseadas le
pusieron al borde. Si Jared seguía así ...eyacularía sin control
contra el colchón. ¡Joder! quería todo lo que ese macho le diera,
y si eso era una penetración descontrolada...pues también.
Se elevó de repente sobre sus rodillas
incorporándose sobre sus piernas y chocando contra el torso de
Jared. Llevó una mano hacia atrás, hacia el culo del oscuro y le
atrajo hacia él. Notó la polla entre sus glúteos, dura y caliente
y se le hizo la boca agua.
-Sigue así y me iré sólo, Jared.
Cogió la mano de Jared y la llevo a su
propio miembro. Y mierda..le expuso su propio cuello.
Inconscientemente se le estaba ofreciendo en bandeja. Y eso lo ponía
a cien.
Jared no sabía si sus pulmones se
habían ido a paseo o estaban tan comprimidos por la belleza y el
erotismo de ver a Lassiter en esa postura que no conseguía respirar.
Siguiendo sus mudas instrucciones se arqueo cuidadosamente sobre él
para tener mejor acceso a su polla y masturbarlo lentamente. Colocó
la otra mano entre sus nalgas, su dedo índice, que previamente había
lamido a consciencia, hacía una suave presión sobre sus músculos.
-Relájate para mí, ángel, Déjame
entrar.
Lassiter movía sus caderas al mismo
ritmo que Jared movía su mano sobre él, acompañando el movimiento,
profundizando en aquello que tanto le estaba gustando. Hacía mucho
tiempo que no estaba con machos. Los últimos cien años sus
preferencias habían sido las hembras y esto no era todo lo fácil
que él hubiera querido. Por eso se dejó hacer, se dejó manipular y
tocar como si fuera un principiante. Los dedos de Jared en su entrada
y apretando sus terminaciones nerviosas le hicieron estremecerse.
Sabía que necesitaría preparación...Jared era enorme.
Lassiter se relajó y se dejó llevar
por las sensaciones de esa mano contra su piel, deslizándose arriba
y abajo. Cuando estuvo a punto casi de correrse, apretó los dientes
pero poco pudo hacer para no sentir cada gramo de fuerza que Jared
estaba ejerciendo. Y la estimulación que estaba haciendo en su
entrada lo llevó al límite.
-Jared...no puedo...no puedo aguantar
más- Y estalló. El orgasmo que le atravesó desde el fondo de sus
testículos hasta la base de su cráneo le hizo rugir de placer.
Estalló en una nebulosa de luces que hizo que se derramara sin
control. Y Jared no dejaba de mover esa mano y esos dedos.
J sabía que este era el mejor momento
para entrar en Lassiter haciéndole el menor daño posible. Mientras
los espasmos del orgasmo aún recorrían su cuerpo. Retiró la mano
izquierda de la polla de Lassiter y entonces se le ocurrió
aprovechar todo el dorado y resbaladizo semen que chorreaba por ella.
Su cuerpo se estremeció mientras se untaba la semilla del ángel en
su propio miembro.
-Esto…va a encantarte-murmuró con
voz ronca, llena de lujuria.
Con un poderoso empujón se enterró
hasta el fondo en él. Los apretado músculos del ángel
comprimieron su polla casi al punto del dolor ,aún así la fricción
era fricción ,era placenteramente insoportable.
-¿Estás bien?
Por toda respuesta, Lassiter se
balanceó hacia adelante y una vez más hacia atrás, comenzando un
lento vaivén que desde el primer momento amenazó con enloquecer a
Jared. Colocó ambas manos sobre las nalgas de Lass, acariciándole a
contratiempo. Él se movía muy lentamente, embistiendo despacio,
pero profundo. Su miembro se estremecía con cada empujón y
retirada, acercándolo más y más al borde del orgasmo.
-¿Quieres que me retire antes
de…?-sabía que el comentario debía ser un cortarrollos, pero lo
último que quería era ponerlo en una situación incómoda, ya se
estaba entregando lo suficiente a él.
-Como se te ocurra hacer eso, te
mato-gruñó Lassiter y se impulsó hacia atrás con fuerza,
prácticamente empalándose en la polla del oscuro.
Su voz ronca de placer junto con esa
última embestida bestial fueron todo lo que Jared necesitaba para
caer al abismo. Rugió echando la cabeza hacia atrás, clavando los
dedos en la carne del otro ángel, su polla clavada en lo más
profundo de su cuerpo, su semilla llenándolo en lentos, calientes y
espesos pulsos. Dios, esto era más impresionante de lo que imaginaba
que sería…todo con él lo era.
Cuando por fin dejo de retorcerse, se
deslizó lentamente fuera de Lass, y le miró a los ojos. El momento
era tenso y lo peor….Jared no sabía exactamente qué era lo que
estaba atisbando en las profundidades perladas de sus ojos. Esta vez
ni se le pasaba por la cabeza salir huyendo, pero ¿y a Lassiter?

Me encanto , muchas gracias y besos
ResponderEliminarTus palabras nos honran Mª Luisa. Que bueno verte por aqui! Gracias!.
ResponderEliminarEs genial! me ha encantado *.* besos :)
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